¿qué es más importante en ti, encontrarte o perderte, la materialización o el impulso de la obra?
Nada es tan voluptuoso y esotérico como encontrarse con un lienzo en blanco y pintarlo, o papeles donde escribir.
Sé que son adjetivos difíciles por su extensión de significados, pero para mí es así. El encuentro de uno mismo con la NADA, CON TU REALIDAD PRIMIGENIA, parte de la creatividad que estalla haciéndote añicos y que tienes que ir recomponiendo según te vas dejando manejar por ella.
Descubrí por primera vez ante un lienzo que el color venia hacia el pincel, sin ser elegido…Las formas comenzaban a bailar, a girar, por donde se expandía la mano como si fuese un ala de largas dimensiones, jamás hubiera imaginado esa fuerza tan espontánea y libre en mí.
¿Perderse? Eso ya es otra cosa. Casi no tengo contestación ya que me he dado cuenta que siempre lo he estado. Si, perdida… Creo que sin duda la una lleva a la otra.
¿El impulso o la materialización?
El impulso es ¡brutal! A veces
llevo tiempo sin pintar o escribir y de repente algo me lanza a un abismo,
a un correr desbocado en búsqueda de unos pinceles o algo con lo que
escribir…un ejército de palabras desordenadas se convierte en una escritura
automática que mientras la plasmas ni sabes lo que escribes…y cuando lees lo materializado
te quedas perpleja incluso indefensa, vulnerable, vacía…al igual sucede con una
pintura
¿Qué es ese dibujo que mira tan lejos que no puedo tocar?
¿Qué son unos ojos que en realidad insuflan viento a una materia espumosa
que crea una estética tan ajena a mí misma?
Qué son unos seres atávicos que se crean ellos mismos sin apenas
esfuerzo alguno de mi parte.
¿Qué es lo que prima? Para mi
nada, ya que dejarse llevar por esa NADA te encamina hay un infinito al que jamás
haría preguntas ya que en realidad te lleva al TODO.
2022. Enero
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