sábado, 14 de noviembre de 2020

LOS INCENDIOS CULTURALES- LA BELLA ARAÑA

LA CIUDAD ARDE

Las artes
arden
la  mente humana
se 
derrite
el cuerpo humano
se envilece 
enferma
enloquece
los libros
quemados
o escondidos
en sótanos de poderes
brutal experiencia
para el alma

Júlia De la Rúa
Noviembre
2020







 

martes, 10 de noviembre de 2020

Julia De la Rúa | Una vida por el arte

 

Julia De la Rúa | Una vida por el arte

No es sencillo escribir sobre una mujer como Julia -aunque decir que tenemos 10 años de correspondencia epistolar se quede corto-. No es sencillo, sobre todo porque se desdobla y reinventa con una permanencia que parece inagotable, como las estaciones del año. A veces Julia primavera que se viste de versos poderosos, otras tantas, sus acuarelas que emulan los tonos marrón de la hojarasca la convierten en Julia otoño. Lo que parece constante es la fuerza de la lucha periférica que ha emprendido desde muy joven, tiene registro en fotos familiares con sus agrestes rizos al viento, explorando y replanteando las reglas del juego, en un mundo donde ser indómita tiene altos costos en las esferas de cultura segregarias que ostentan el poder.

El reto no ha significado impedimento para avanzar con el compromiso de una pionera en la apertura de brecha en la construcción de un lenguaje femenino y tácitamente salvaje en el mundo del arte en España, cuyo nombre se ha expandido a otros rincones del mundo, donde la hemos acogido cariñosamente en nuestros hogares –aun ella sin saberlo-.

Aventurera, lúdica, rebelde y comprometida; la poeta salmantina escribe en 1996 el cuento Historia de un vasito, que narra el enamoramiento de un vaso atípico por la camarera que bebe en él todos los días, el cuento fue posteriormente representado musicalmente en el acto cultural Cuentos con Notas. Circulo de bellas artes . Valencia. España. Dirigido por Encarna Beltran. 

Tras las andanzas que abarcarían toda la década de los 90, Julia comienza a participar en antologías poéticas del Grupo internacional de poesía y literatura Alba y camino, en Madrid.

Ya para 2005 habría publicado su primer novela Pui-mic, en Araña editorial, casa que ha sido el espacio de convergencia y asilo de decenas de artistas alrededor del mundo.

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(La poeta salmantina en Valencia con reboso mexicano. 2019)

Araña, la bella araña. La araña ponzoñosa, que ha dejado perplejos a los entusiastas de las mentiras, la banalidad y la artificialidad pues Julia a la cabeza, ha demostrado resolutivamente que en este mundo lleno de contrastes y miseria, hay cabida aún para las dudas, las nuevas voces, las voces involuntariamente ocultas y los deseos de transformar solidariamente a través del arte.

Nómada, -como sin reparo se asume-, ha construido una trayectoria destacada en el mundo de las letras, la pintura, la estética y el activismo cultural que me llevó a cruzar 9020 kilómetros para ser espectadora personal de que Julia De la Rúa, es una artista integral: lo mismo haciendo alquimia con una tortilla de patata rodeada, que abismada en los libros de la colección privada que resguarda en su casa.

Reinventiva, sí, y tal vez más cínica -por fortuna- con el tiempo. Pero niña, naïf en el lienzo y la palabra.

—Espabila, Carolina, ¡espabila! me dice Julia, con sus ojos verdes, mientras apura el paso.

domingo, 8 de noviembre de 2020

ISABEL ORTEGA - ESCUELA INTERNACIONAL " ARTE DE AMERICA"

A Isabel Ortega.  Escuela Internacional “ Arte de África”

Tejiendo sueños y alianzas.

Como fiel enredadera que habita EL ALMA Isabel Ortega escala cada recoveco de lo iluminado y creativo que existe en la suya propia. Madre del poema al amor trasgresor de fronteras no solo terrenales si no humanas. Amor al ser humano, a la tierra, a la cultura, la inteligencia y más que todo a LA BELLEZA.

Siempre he querido encontrar en el ABSOLUTO, aquello que muchos buscamos, pero pocos encuentran quizás por su poca fe al AMOR. Sin embargo, hoy siento de una forma absoluta el placer de hablarle a una mujer a la que palpo con solo cerrar los ojos: Isabel, la bella venezolana que ha cruzado la estela brillante y sublime del universo para acercarse a mí, agazapada en una isla llamada La bella araña… tejiendo con dolor en tiempos convulsos para la humanidad.

Desde su Escuela Internacional “Arte de América” abre puertas, y lo hace hacia el planeta y la Madre Tierra, esa tierra tan habitada por mí misma a través de los más enigmáticos humanos que se acercaron a mi casita en la que he ido atesorando la música de la vida. Lo más sorprendente es que el amor de Isabel se enredó en mi con tanta fuerza como los sonidos de las Darbukas tocadas por las fuertes manos de aborígenes africanos que  ya lo hicieron en mí y ella enamorada, me presenta.

¡Oh una hermanita-madre-amiga-poetisa-creadora –gárgola que se acerca a mi isla de crisálida hasta poder convertirse en mariposa!

Isabel Ortega es mucho más de lo que puedo decir con mis palabras, es aquello que todo ser humano espera para ensortijarse en el ALMA. Un alma que la mayoría abandona hastiado de la superficialidad de la cultura y las artes mercantilizadas que hoy día cierran todo camino a la Belleza del absoluto. Sin embargo, esta mujer contundente, cuando te habla sin presunción, nos abre de la forma más sencilla el camino a todo lo que ella busca, en los vientres, de los artistas que antes soñó.

 Ahhh los sueños, mi querida Isabel, cuando se sueñan desde el alma, al final los sueños se encuentran en la realidad de nuestras vidas y después ya habitamos la Verdad con mayúsculas esa que nos da Dios creador, que nos CREA PARA CREAR, para AMAR y proteger la sabiduría que nos resta en el mundo y que tú muy bien conoces como nómada. Yo nómada de sueños y lugares, viajera impenitente de sueños y quimeras…utopías, he descubierto que la Esperanza es posible si caminamos asidos de las manos bondadosas del AMOR a las artes y las letras. Tus manos son poemas, son cantos de nostalgias y voluntad, de entrega al amado al que palpas en la distancia, de amor al Dios que eyacula en ti esa mágica forma de ver las artes y la vida de la tuya y la de los demás.

Tantos nómadas llegaron hacia mi destino

Con deseo de Paz

¡En sus labios!

Me ofrecieron su luz

Y la luz se hizo.

A ti Isabel Ortega.  Desde mi habitación mediterránea que te espera para traer paz con tus versos.

 Julia De la Rúa – 8 Noviembre. 2020




sábado, 7 de noviembre de 2020

LO TANGIBLE- INTANGIBLE........ LA SOMBRA

lo tangible - intangible 







                            

Lo tangible-intangible

la sombra
la mirada que la toca
la palpa
antes de acercar el dedo
a su corazón.
¿Existe lo humano?
A veces presiento que solo mi sombra es tangible
¿Vive el poeta, la poeta?
Quienes pueden palpar lo humano!
Por qué no se dejan tocar
embelesar
adorar
embellecer
enloquecer de amor
libertad
erotismo
pasión?
Por qué la envidia lo superficial el artificio la corrupción la vanidad!

domingo, 1 de noviembre de 2020

1º DE NOVIEMBRE - 2020 - LA BELLA ARAÑA -LIBRERÍA -

LA BELLA ARAÑA





Espectadora incansable de la vida inmaterial 
del éter
de la HUMANIDAD
plural
del encuentro hermanado
entre ARTES LIBRES

En ella se creó un hogar 
a la    
Inteligencia 
la voz de un gran filósofo
Gabriel Albial 
lo dijo
y ese hogar
mirará
siempre al OLIVO centenario 
en el que dejamos nuestros libros
para ser leídos por seres humanos que si les aman.

No! al olvido
No! a la sumisión escandalosa de matar  la espiritualidad
lo DIVINO del SER Humano.

PANDEMIA... PANDEMIA?

Dejamos la luz encendida.... junto a los naranjos...los amigos
contaremos cuentos a los niños
los sacaremos a tocar las hojas de los árboles
a sentir la piel de un animal, sea cual sea de 4 patas
a los insectos... y  observar el misterioso UNIVERSO

Cantaremos como lo hacen los poetas
DESPIERTOS! NO DORMIDOS!
caminaremos altivos y soñadores.....

Hoy las sillas están ocupadas
por seres que nos precedieron
y nos enseñaron amor, justicia y paz

El futuro está en nuestras almas!

NOS VEREMOS MUY PRONTO.

Julia De la Rúa
1 de Noviembre 2020

La bella araña editorial.
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miércoles, 30 de septiembre de 2020

LA DUDA



 

¿Ser algo más?

 

Las tardes son sosegadas en las montaña.

Regar la tierra con una simple y pequeña regadera

es un rito necesario, obligado, para el encuentro,

que más tarde dará lugar, a una hermanada cena.

Después...

La savia de la tierra perfuma el ambiente,

donde la luna vive...

Y escapo hacia el fondo del barranco, a oscuras

                                   solitaria...

Guiada por mil sonidos húmedos, casi tenebrosos

hasta el final,  en el fondo de ese barranco

dónde un hilillo de agua perfumada,

baja altanero, de la abrupta montaña

y va en busca del río que conduce al océano.

Subir otra vez hacia aquel destino dejado

En el que la tierra seca pide más agua

Retomar lo hecho una y otra vez

hasta deshacerse

       convertirse...

en un ruido húmedo más.

En un olor más.

En un viento más.

En unas gotas de agua que riegan.

En una pequeña y simple regadera.

Y al final

En esa mano...

 que se somete.

Julia De la Rúa

 

 la bella araña

 

 

jueves, 24 de septiembre de 2020

LA BELLA ARAÑA- BUSCAR EL VIVIR


 

 

                                      Buscar él vivir, sentir,

                                           de Dios dejar fluir.

                                           Doblegar la espiral

                                           de muerte terrenal,

                                           vencerse y escapar,

                                           hermosa soledad, Dar.

                                           Hermosa soledad, Ser,

                                           sentirse ella, querer.

                                           En senderos, caminos,

                                           Lugares recorridos

                                           Del alma en soledad,

                                           En ellos, la paz buscad.   

LA BELLA ARAÑA

lunes, 21 de septiembre de 2020

La Bella araña - Seamos combativos

 



Seamos combativos



El virus de la ignorancia no conoce medicina: se expande y enferma, y crea e impone una triste realidad: el miedo.

Quien le escapa a lo desconocido (y toda enseñanza lo es) vive en un perpetuo estado de temor, y como náufrago se aferra a la norma: es un mediocre que contagia su ignorancia, en actos y palabras.

El ignorante acecha: en el Viejo Mundo y en el Nuevo, en el Asia de las tecnologías y las pestes y en África casi extinta. Pocos resisten al enemigo. Pocos lo combaten.

Tengo para mí un nombre que es bastión y esperanza, un pasado que muta en futuro triunfante, signo y símbolo que nació en las costas de Valencia y que se expande ahora al centro de España: La Bella Araña.

En algún momento escribí sobre ella y su querida mentora: Julia de la Rúa. Lo hice en años más felices, cuando la seguridad del presente parecía eterna y todo presagiaba un desarrollo ilimitado. La realidad me desmiente.

Sin embargo, y pese a la tormenta que amenaza al mundo, pese a los paraísos ya cerrados y a los infiernos que claman, más allá del ocaso y confinamiento, de los días iguales y las noches de celda, un grupo resiste: en las sombras como guerrilla y en el trono como monarcas. Un grupo en España y en la Diáspora, que tiene a Julia como protagonista, como valiente invencible, como si la fatalidad pudiese ser trascendida. Y lo será. Por ella y sus obras, su librería y su editorial: los artistas que la acompañan en la gesta. Hoy más que nunca. Porque la fuerza de voluntad necesita montañas para escalar, mares para domar y a sus vientos para cabalgar: la fuerza de voluntad de Julia es la fuerza de la lucha por la vida, el instinto germinal de la Creación, la Naturaleza que grita. Es la fuerza de existir, la luz, el misterio de los días.

Julia brilló en Valencia y regala ahora su fuego en Madrid y en su natal Salamanca, donde miles la esperan y la aman y miles, los ignorantes, le temen.

El mundo cambió. El Arte permanece. Seamos artistas. Seamos combativos.

 

Nicolás Fiks

Buenos Aires- Septiembre de 2020


 

 

 

martes, 15 de septiembre de 2020

EL BOSQUE DE LA DUDA - II PARTE

 


                                                Van volando mis manos... 


Van volando mis manos. Aletean suaves

           inciertas

Viven en un cuerpo ávido

Lo recorren... lo pellizcan... lo acarician...

Van volando mis manos 

 manos quemadas por la Vida

Y las yemas, almohadilladas de sus dedos,

rebotan en la áspera piel que provoca el Invierno.

Van volando mis manos hacia el incierto rostro

Incierto, por cambiante, por austero.

Van recorriendo los labios secos

los ojos atávicos

La nariz enferma

y el pelo que toca ese rostro acariciándolo

es peinado por mis manos que vuelan.

¡Ah! la Duda, otra vez voluptuosa se apodera

Impone esa Duda un rostro masculino al que quiero

En el silencio de mi vida también mis manos lo acarician

Con duda, sin duda, sin miedo.

     Van volando mis manos.....

 

 

Si pudiera...

 

¡Si pudiera!

Sometería al instante en el que vivo plenamente,

a la larga permanencia de una vida.

Pero estos instantes en los que vivo plenamente

son arrebatados por los siguientes,

que envidiosos de ellos, los destruyen

para así nacer ellos mismos.

¡Más si pudiera...!

Dejaría vivir aquellos y estos instantes

para que yo envidiosa

pudiera vivir plenamente por Siempre.

 

 


                                     Si pudiera... II

 

 

 Soledad...

¡Si pudiera robar cada instante de este ahora!

¡Poder llevar esta salvaje quietud

al mundo incierto en el que vivo!

Laderas... cielo... infinito olor a hierba

y apacentar mi alma y mi ser pequeño

con los humanos que me rodean...

y darles la ternura de mi espíritu sincero.

 


                                              Son inevitables...

 

Son inevitables las preguntas ¿acerca de qué?

           ¿De ti?

¿Pero acaso existes realmente?

¿Eres amor, o sólo deseo?

Mientras el tiempo es poseído por la duda

el tic tac sensual del amor, péndola en mi estómago,

hace que la respiración sea viva,

y que tú impávido anides en mí, con esa ternura tan tuya

tan única...

                Dime

¿Eres Verdad?

¿Es posible que llegues a poseerme desde el silencio?

¿O simplemente eres un sueño?

 


Ese tú... Esa yo...

 

Ese tú que me enseñó un día las estrellas

         Esperas.

Esa yo, que estaba allí anhelando el Universo

dejando que tu cuerpo me fuera poseyendo

         No espero.

Ese tú...

Esa yo...

vamos divagando por el camino,  por la senda

Senda de otros,  senda no nuestra.

Ese tú...

Esa yo...

que aletean nuestros cuerpos en busca

Busca de ser tú en mí

Ser yo, ¿En?

Ese tú, y tu deseo...

Esa yo, solitaria, sin nada

bebemos de algo pactado ya hace tiempo

Pacto incierto

       Pacto sereno.

 


DESEAR...

 

Desear un espacio puro,  virgen,

Sólo un pequeño espacio en mi piel

         Deseo.

Limpio, sonoro,  como tu bella voz.

Un espacio que beses, toques, palpes, chupes...

Que juegues con él...

y hagas de él, tu morada.

Un espacio rosado,  al que nadie acceda

Espacio del que sólo tú,

                  seas el dueño.

Y si quieres, un espacio donde me encarceles

Un espacio ínfimo... minúsculo

Para dártelo a ti

         Tú, que eres ¿mi...?


 

Una noche en la niebla...

 

Una noche en la niebla

Niebla humana, dejada atrás del olvido

Noche de música cubana de ¿amor? Y ¿deseo?.

Una mujer que me abraza y pide bailar conmigo.

Un beso suyo de despedida, en mi boca...

Y manos de un hombre sedientas de ser acariciadas

        y que, miedosas, sólo se insinúan con levísimas caricias.

Un medio beso a medianoche

beso de niños que esperan el uno del otro

y más tarde

       unos versos se imponen en el lecho femenino

                  lecho solitario

Versos de otro que dicen...

       Al final, la Esperanza ¡Lo sé!


Dime...

 

¿Cómo son tus labios? ¿Cómo son tus besos?

¿Y tus manos? ¿Son finas, largas?

¿Cómo es tu olor? ¿Delicado?

¿Y tus piernas? ¿Cómo son?

¿Cómo sueñas? ¿Bebes de los sueños?

¿Sonríes? ¿Besas?

         ¿A quién?

¿Y tu espalda? ¿Se eriza si la acarician?

¿ Se encorva si la maltratan?

Tus pies... ¿Cómo son? ¿Caminan doloridos?

¿Y tu lengua? ¿Cómo juega en otra boca?

Tu vello... ¿Cómo es? ¿Rizado como tu pelo negro?

Tu vida ¿Cómo es tu vida?  CUÉNTAMELA...

¿Dibujas? ¿Cocinas? ¿AMAS?

           ¿A QUIÉN?

¿Por qué eres Poeta? ¿Por qué?

¿Te gustan los niños? ¿Y los viejos? ¿Te gustan?

¿Vas al parque? ¿Te gustan los árboles? ¿Sus hojas?

¿Escribes un nombre en una de ellas y la guardas

junto a tu corazón? ¿Qué nombre?

¿Eres triste? ¿Por qué?

¿Eres dulce? ¿Tierno? ¿Te enfadas?

¿Tienes frío si no te quieren? ¿Lloras... si no te aman?

¿Finges por miedo? ¿A qué tienes miedo?

¿A la noche? ¿A los falsos?

Dime

¿Te amo? ¿Te deseo?

                         Dime...


Locura...

 

Otra vez la invasión de la locura.

Respiración lenta, suave

Todo el aire que posee la vida, penetra en mí.

Un lento ir y venir recorre el río caudaloso y profundo

de mis venas

Un cansado cerrar de ojos...

ventanas, que se niegan volverse abrir.

La saliva espumosa llena la boca sedienta

Y se mezcla con el sabor dejado en ella

por el beso de ese que ¿Amo?

Otra vez la duda

O la maldita libertad

O quizás el amor...

Me invaden. Me avasallan.

Me llevan. Me manejan.

     ¿Hasta cuándo?

 

 


 

¿Ser algo más?

 

Las tardes son sosegadas en las montaña.

Regar la tierra con una simple y pequeña regadera

es un rito necesario, obligado, para el encuentro,

que más tarde dará lugar, a una hermanada cena.

Después...

La savia de la tierra perfuma el ambiente,

donde la luna vive...

Y escapo hacia el fondo del barranco, a oscuras

                                   solitaria...

Guiada por mil sonidos húmedos, casi tenebrosos

hasta el final,  en el fondo de ese barranco

dónde un hilillo de agua perfumada,

baja altanero, de la abrupta montaña

y va en busca del río que conduce al océano.

Subir otra vez hacia aquel destino dejado

En el que la tierra seca pide más agua

Retomar lo hecho una y otra vez

hasta deshacerse

       convertirse...

en un ruido húmedo más.

En un olor más.

En un viento más.

En unas gotas de agua que riegan.

En una pequeña y simple regadera.

Y al final

En esa mano...

      que se somete.


 

Amor... ancestral

 

Aun sin ¿conocerte? puedo palpar, o mejor sentir,

             TU PRESENCIA

Toda ella recorre mi Ser, y lo envuelve de una infinita belleza.

Muestras tus manos ante mis ojos, para que pueda

Ser consciente,  de tu existencia.

Se mueven suavemente,  y mi mirada perpleja

roba la magia que de ellas emana.

Tus dedos, y, los pequeños vellos que en ellas habitan,

toman vida... y bailan al compás de una armónica melodía.

Tu cuerpo sutil, es su dueño

Transmite un mensaje de amor

ese amor puro, que aun sin ¿conocerte?

      Me envuelve y me da Paz.

 


Bohemia

 

 

Noche de bohemia.

Figuras de ajedrez dibujadas por manos femeninas

en las paredes de un bello café,

danzan al compás de un sensual sonido.

Dos amantes enamorados de la Música... tocan sus cuerdas...

Y un violonchelo hace el amor a su bella guitarra

envueltos en la bruma escandalosa

De una noche de ¿ensueño?



Angustia

 

 

No sé el porqué de esta angustia que me posee,

sólo con pensar en ti.

Es algo más que necesidad de verte.

No sé nada de ti y mi alma se rebela en contra mía...

Llora poseída por la más triste realidad.

Después de todo...

¿Por qué no hay una respuesta tuya?

¿Por qué sigo amándote, rodeada de tanta negatividad?

El amor me maneja a su antojo.

¿Hasta cuando?

 


Esa tristeza infinita...

 

 

Esa tristeza infinita que invade mi ser

Escucho sonidos armoniosos, sublimes,

que un día plasmó para mi felicidad Rachmaninov.

¿Por qué es la vida así?

¿Cómo podemos

vivir una vida de ficción,

si hay una llena de realidad?

¿Cuándo sentiré mi realidad?

 

 


 

Torrente de sensaciones

 

No existen momentos de paz

cuando el alma expresa su impotencia ante la barbarie.

Torrentes de sensaciones fluyen como río caudaloso.

Sacude el alma al cuerpo, como látigo centelleante

Desde los pies, sube hasta más allá del cerebro

y todo su ser se estremece.

El alma atónita asiste incrédula al teatro de la vida

Teatro que representa la insólita obra de los tiranos

Que se recrean con sus vicios de poder

            En pueblos inocentes

 

 

 

 

 

 


Soledad... turbación

 

¿Alma qué quieres enseñarme?

¿Acaso me queda algo que conocer de mi propia realidad?

Eso parece.

¿Quieres que sepa él porqué de tantos y tantos sentimientos incontrolados?

Tengo miedo a la Soledad y sin embargo puedo vivir sola.

¡Pero tú, mi alma  me dices

que es miedo

a no poder compartir esta vida con afines

Por eso me obligas a la búsqueda.

        ¿Hasta cuándo?

 


El recuerdo de una imagen que planea absoluta después de los años me hace sentir si será un sueño.

 

   ... Un bello país,  que visité en mis años juveniles

Que robo miradas a mis ojos vírgenes de él

Que atrapo mi alma inocente de luchas políticas

Que acogió mi cuerpo, entonces enamorado de todo,

                                    hasta de la vida.

Un recuerdo que me hace dudar,  si es verdad que somos humanos

O bestias,  peor que las bestias  salvajes que pueblan las selvas.

                   Recuerdo...

Las aguas de su mar: transparentes en todas sus gamas de azules y verdes

                   Recuerdo...

Sus minaretes mágicos, esbeltos, alzándose al cielo en busca de Dios

Sus calles ancestrales, empedradas, o sus plazas  medievales

Su Dubrovnik amurallada,  fuerte y rotunda,  rodeada de plenitud azul...

por la que paseé mi perplejidad, sometida  ante tanta belleza.

Sus gentes,  bellos rostros,   tan bellos y tan quietos

que invitaban a nadar en sus ojos claros e inmensos

o recorrer cada poro de la piel de sus hombres

con el placer de mi cuerpo

Recuerdo en mi boca, el sabor de su comida elaborada desde él espíritu:

Cordero asado, girando y girando al calor de la hoguera,

Frescas ensaladas, frutas multicolores, café al estilo moro...

Y las mesas donde servían tan exquisitos mangares

adornadas de bellos manteles de lino bordado

       expuestas al sol del Bosque cercano

Bosque en el que se  recreaba también el olfato,

con olores insólitos,  Naturales

Bosque...  que acrecentaba la percepción del oído

haciendo que el sonido del viento

                        Acunara el alma.

Hoy,  el recuerdo me hace pensar si fue un Sueño

Ya que el país -entonces Yugoslavia- está destruido

Manchado de sangre

Borrado del mapa  o dividido, 

creando otro de odio y de guerras...

y el recuerdo me hace sentir la barbarie humana

esa que perdura por los siglos y siglos

que hace y deshace a su antojo

destruyendo, aniquilando,  devorando al ser humano

Hoy Dudo pasado el tiempo

      Sí ese día fue realidad

                           o Sueño

      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El amor, por siempre infinito, por siempre libre.

 

El amor que tan cierto está, que tan libre es en mi

Aún hoy,  que no me acaricia físicamente a través de un hombre.

Y sin embargo planea absoluto  mostrándome un pelo negrísimo

Unos finos y sensuales labios

Una camisa de seda blanca con pequeñísimos lunares

Que arropaba  su cuerpo esbelto y frío.

Un ir y venir recorriendo miles de Kilómetros

En las noches de deseo,

     en busca de mi cuerpo.

Unos besos a escondidas de amor prohibido,

de amor mágico

De amor lleno de miedo...

Unos ojos suplicantes,

una boca silenciosa,

Un alma dolorida...

    un Adiós.

Y el amor deseado de mi hoy que recorre cada poro de mi piel

Cada rendija de mi alma, cada átomo de mi existencia

¿Es amor o  es nostalgia?

Cuando la pasión en forma de Vida poseía mi realidad

El dolor campeaba a sus anchas.

Cuando la verdad de otro me ofrecía  su Universo

Su ímpetu... hacia de mí la indiferencia.

Ese extraño ropero que es el Amor guarda

Infinitas dudas

infinitas formas

             Infinitos misterios.

           ¡ hasta cuándo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


                                  

Hoy...

Hoy,  ya dudo si mi pelo es mío

Si sigue siendo rizado, o largo y rubio.

Dudo,  si mi cuerpo tiene esa textura áspera del pasar de los años

O si por el contrario es blanco  y sedoso...

púber, evidentemente virgen.

Dudo, si mis ojos siguen siendo de ese color claro que no tiene nombre

O si simplemente son dos ventanas abiertas al Universo de la Esperanza.

Dudo,  si mi corazón ama o si ya cansado de hacerlo

Busca consuelo y querer ser sólo amado.

Dudo, de mi existencia infinita

De mi capacidad sin metas

De mis fines

      mis principios

Del instante... del ahora...

De los por qué... de toda respuesta...

Dudo, de mi ser mujer  

De mi ser,  humano.

 


Soy...

 

 

¿ Soy mujer, o soy agua?

Agua pura y cristalina que corre altiva

Sin mirar, sin pensar el por qué de su caudal.

¿ Soy humana, o soy alma sin forma, sin embagues, sin misterios?

¿ Soy pétrea cual piedra

o trasparente, sin tacha?

¿Soy retorno o principio

pájaro o viento?

¿Música de violines

          o tambores doloridos?

¿Flor o hierba

          montaña o valle

             cielo o tierra?

DUDANDO

Descubro la paz insólita de ser tanto

Que asisto quieta al misterio de Serme

Una sensación que me lleva ser...

               Nada

 

     Buscar él vivir, sentir,

                                           de Dios dejar fluir.

                                           Doblegar la espiral

                                           de muerte terrenal,

                                           vencerse y escapar,

                                           hermosa soledad, Dar.

                                           Hermosa soledad, Ser,

                                           sentirse ella, querer.

                                           En senderos, caminos,

                                           Lugares recorridos

                                           Del alma en soledad,

                                           En ellos, la paz buscad

Julia De la Rúa

Poeta.

la bella araña