jueves, 22 de julio de 2021



 Pese a no ser reales, es su capacidad de resonar 

lo que las vuelve peligrosas. Como un latido incesante, 

se van colando sin descanso por las grietas que todos tenemos, 

hasta rozar el núcleo y sacudirlo. Han venido para quedarse.

Y yo he venido a contaros esas historias.

A quienes me buscan, estaré esperando en la última línea impaciente 

por compartir un poco más de tiempo en este viaje, hasta el punto de 

permanecer en vela, insomnes. A fin de cuentas, por esto os regalo mis 

Cuentos que no duermen.

NO QUIERO SER COMO LA SOMBRA DE DESNOS ---- JUAN GUERRERO



 Escenarios imposibles, en atmósferas de inexactitud, 

de lujuria, en la impavidez del surrealismo que se hace 

con el timón sin miedo a llegar a desmontar la certeza que 

nos ahoga. Éste es un alegato a ser nosotros mismos, a amar 

sin límites.

En una sociedad superficial, monótona, 

hecha de la injusticia y la complacencia 

que se sabe detrás de los límites de la cárcel digital, 

de la esclavitud emocional del siglo veintiuno.

ARAÑA EDITORIAL