Van volando mis manos...
Van volando mis manos. Aletean suaves
inciertas
Viven en un cuerpo ávido
Lo recorren... lo pellizcan... lo acarician...
Van volando mis manos
manos quemadas por la Vida
Y las yemas, almohadilladas de sus dedos,
rebotan en la áspera piel que provoca el Invierno.
Van volando mis manos hacia el incierto rostro
Incierto, por cambiante, por austero.
Van recorriendo los labios secos
los ojos atávicos
La nariz enferma
y el pelo que toca ese rostro acariciándolo
es peinado por mis manos que vuelan.
¡Ah! la Duda, otra vez voluptuosa se apodera
Impone esa Duda un rostro masculino al que quiero
En el silencio de mi vida también mis manos lo acarician
Con duda, sin duda, sin miedo.
Van volando mis
manos.....
Si pudiera...
¡Si pudiera!
Sometería al instante en el que vivo plenamente,
a la larga permanencia de una vida.
Pero estos instantes en los que vivo plenamente
son arrebatados por los siguientes,
que envidiosos de ellos, los destruyen
para así nacer ellos mismos.
¡Más si pudiera...!
Dejaría vivir aquellos y estos instantes
para que yo envidiosa
pudiera vivir plenamente por Siempre.
Si pudiera... II
Soledad...
¡Si pudiera robar cada instante de este ahora!
¡Poder llevar esta salvaje quietud
al mundo incierto en el que vivo!
Laderas... cielo... infinito olor a hierba
y apacentar mi alma y mi ser pequeño
con los humanos que me rodean...
y darles la ternura de mi espíritu sincero.
Son inevitables...
Son inevitables las preguntas ¿acerca de qué?
¿De ti?
¿Pero acaso existes realmente?
¿Eres amor, o sólo deseo?
Mientras el tiempo es poseído por la duda
el tic tac sensual del amor, péndola en mi estómago,
hace que la respiración sea viva,
y que tú impávido anides en mí, con esa ternura tan tuya
tan única...
Dime
¿Eres Verdad?
¿Es posible que llegues a poseerme desde el silencio?
¿O simplemente eres un sueño?
Ese tú... Esa yo...
Ese tú que me enseñó un día las estrellas
Esperas.
Esa yo, que estaba allí anhelando el Universo
dejando que tu cuerpo me fuera poseyendo
No espero.
Ese tú...
Esa yo...
vamos divagando por el camino, por la senda
Senda de otros, senda
no nuestra.
Ese tú...
Esa yo...
que aletean nuestros cuerpos en busca
Busca de ser tú en mí
Ser yo, ¿En?
Ese tú, y tu deseo...
Esa yo, solitaria, sin nada
bebemos de algo pactado ya hace tiempo
Pacto incierto
Pacto sereno.
DESEAR...
Desear un espacio puro, virgen,
Sólo un pequeño espacio en mi piel
Deseo.
Limpio, sonoro, como
tu bella voz.
Un espacio que beses, toques, palpes, chupes...
Que juegues con él...
y hagas de él, tu morada.
Un espacio rosado, al
que nadie acceda
Espacio del que sólo tú,
seas
el dueño.
Y si quieres, un espacio donde me encarceles
Un espacio ínfimo... minúsculo
Para dártelo a ti
Tú, que eres
¿mi...?
Una noche en la niebla...
Una noche en la niebla
Niebla humana, dejada atrás del olvido
Noche de música cubana de ¿amor? Y ¿deseo?.
Una mujer que me abraza y pide bailar conmigo.
Un beso suyo de despedida, en mi boca...
Y manos de un hombre sedientas de ser acariciadas
y que,
miedosas, sólo se insinúan con levísimas caricias.
Un medio beso a medianoche
beso de niños que esperan el uno del otro
y más tarde
unos versos se
imponen en el lecho femenino
lecho solitario
Versos de otro que dicen...
Al final, la
Esperanza ¡Lo sé!
Dime...
¿Cómo son tus labios? ¿Cómo son tus besos?
¿Y tus manos? ¿Son finas, largas?
¿Cómo es tu olor? ¿Delicado?
¿Y tus piernas? ¿Cómo son?
¿Cómo sueñas? ¿Bebes de los sueños?
¿Sonríes? ¿Besas?
¿A quién?
¿Y tu espalda? ¿Se eriza si la acarician?
¿ Se encorva si la maltratan?
Tus pies... ¿Cómo son? ¿Caminan doloridos?
¿Y tu lengua? ¿Cómo juega en otra boca?
Tu vello... ¿Cómo es? ¿Rizado como tu pelo negro?
Tu vida ¿Cómo es tu vida?
CUÉNTAMELA...
¿Dibujas? ¿Cocinas? ¿AMAS?
¿A QUIÉN?
¿Por qué eres Poeta? ¿Por qué?
¿Te gustan los niños? ¿Y los viejos? ¿Te gustan?
¿Vas al parque? ¿Te gustan los árboles? ¿Sus hojas?
¿Escribes un nombre en una de ellas y la guardas
junto a tu corazón? ¿Qué nombre?
¿Eres triste? ¿Por qué?
¿Eres dulce? ¿Tierno? ¿Te enfadas?
¿Tienes frío si no te quieren? ¿Lloras... si no te aman?
¿Finges por miedo? ¿A qué tienes miedo?
¿A la noche? ¿A los falsos?
Dime
¿Te amo? ¿Te deseo?
Dime...
Locura...
Otra vez la invasión de la locura.
Respiración lenta, suave
Todo el aire que posee la vida, penetra en mí.
Un lento ir y venir recorre el río caudaloso y profundo
de mis venas
Un cansado cerrar de ojos...
ventanas, que se niegan volverse abrir.
La saliva espumosa llena la boca sedienta
Y se mezcla con el sabor dejado en ella
por el beso de ese que ¿Amo?
Otra vez la duda
O la maldita libertad
O quizás el amor...
Me invaden. Me avasallan.
Me llevan. Me manejan.
¿Hasta cuándo?
¿Ser algo más?
Las tardes son sosegadas en las montaña.
Regar la tierra con una simple y pequeña regadera
es un rito necesario, obligado, para el encuentro,
que más tarde dará lugar, a una hermanada cena.
Después...
La savia de la tierra perfuma el ambiente,
donde la luna vive...
Y escapo hacia el fondo del barranco, a oscuras
solitaria...
Guiada por mil sonidos húmedos, casi tenebrosos
hasta el final, en el
fondo de ese barranco
dónde un hilillo de agua perfumada,
baja altanero, de la abrupta montaña
y va en busca del río que conduce al océano.
Subir otra vez hacia aquel destino dejado
En el que la tierra seca pide más agua
Retomar lo hecho una y otra vez
hasta deshacerse
convertirse...
en un ruido húmedo más.
En un olor más.
En un viento más.
En unas gotas de agua que riegan.
En una pequeña y simple regadera.
Y al final
En esa mano...
que se somete.
Amor... ancestral
Aun sin ¿conocerte? puedo palpar, o mejor sentir,
TU
PRESENCIA
Toda ella recorre mi Ser, y lo envuelve de una infinita
belleza.
Muestras tus manos ante mis ojos, para que pueda
Ser consciente, de tu
existencia.
Se mueven suavemente,
y mi mirada perpleja
roba la magia que de ellas emana.
Tus dedos, y, los pequeños vellos que en ellas habitan,
toman vida... y bailan al compás de una armónica melodía.
Tu cuerpo sutil, es su dueño
Transmite un mensaje de amor
ese amor puro, que aun sin ¿conocerte?
Me envuelve y me
da Paz.
Bohemia
Noche de bohemia.
Figuras de ajedrez dibujadas por manos femeninas
en las paredes de un bello café,
danzan al compás de un sensual sonido.
Dos amantes enamorados de la Música... tocan sus cuerdas...
Y un violonchelo hace el amor a su bella guitarra
envueltos en la bruma escandalosa
De una noche de ¿ensueño?
Angustia
No sé el porqué de esta angustia que me posee,
sólo con pensar en ti.
Es algo más que necesidad de verte.
No sé nada de ti y mi alma se rebela en contra mía...
Llora poseída por la más triste realidad.
Después de todo...
¿Por qué no hay una respuesta tuya?
¿Por qué sigo amándote, rodeada de tanta negatividad?
El amor me maneja a su antojo.
¿Hasta cuando?
Esa tristeza infinita...
Esa tristeza infinita que invade mi ser
Escucho sonidos armoniosos, sublimes,
que un día plasmó para mi felicidad Rachmaninov.
¿Por qué es la vida así?
¿Cómo podemos
vivir una vida de ficción,
si hay una llena de realidad?
¿Cuándo sentiré mi realidad?
Torrente de sensaciones
No existen momentos de paz
cuando el alma expresa su impotencia ante la barbarie.
Torrentes de sensaciones fluyen como río caudaloso.
Sacude el alma al cuerpo, como látigo centelleante
Desde los pies, sube hasta más allá del cerebro
y todo su ser se estremece.
El alma atónita asiste incrédula al teatro de la vida
Teatro que representa la insólita obra de los tiranos
Que se recrean con sus vicios de poder
En pueblos
inocentes
Soledad... turbación
¿Alma qué quieres enseñarme?
¿Acaso me queda algo que conocer de mi propia realidad?
Eso parece.
¿Quieres que sepa él porqué de tantos y tantos sentimientos
incontrolados?
Tengo miedo a la Soledad y sin embargo puedo vivir sola.
¡Pero tú, mi alma me
dices
que es miedo
a no poder compartir esta vida con afines
Por eso me obligas a la búsqueda.
¿Hasta cuándo?
El recuerdo de una imagen que planea
absoluta después de los años me hace sentir si será un sueño.
... Un bello país, que visité en mis años juveniles
Que
robo miradas a mis ojos vírgenes de él
Que
atrapo mi alma inocente de luchas políticas
Que
acogió mi cuerpo, entonces enamorado de todo,
hasta de la
vida.
Un
recuerdo que me hace dudar, si es verdad
que somos humanos
O
bestias, peor que las bestias salvajes que pueblan las selvas.
Recuerdo...
Las
aguas de su mar: transparentes en todas sus gamas de azules y verdes
Recuerdo...
Sus
minaretes mágicos, esbeltos, alzándose al cielo en busca de Dios
Sus
calles ancestrales, empedradas, o sus plazas
medievales
Su
Dubrovnik amurallada, fuerte y
rotunda, rodeada de plenitud azul...
por la
que paseé mi perplejidad, sometida ante
tanta belleza.
Sus
gentes, bellos rostros, tan bellos y tan quietos
que
invitaban a nadar en sus ojos claros e inmensos
o
recorrer cada poro de la piel de sus hombres
con el
placer de mi cuerpo
Recuerdo
en mi boca, el sabor de su comida elaborada desde él espíritu:
Cordero
asado, girando y girando al calor de la hoguera,
Frescas
ensaladas, frutas multicolores, café al estilo moro...
Y las
mesas donde servían tan exquisitos mangares
adornadas
de bellos manteles de lino bordado
expuestas al sol del Bosque cercano
Bosque
en el que se recreaba también el olfato,
con
olores insólitos, Naturales
Bosque... que acrecentaba la percepción del oído
haciendo
que el sonido del viento
Acunara el alma.
Hoy, el recuerdo me hace pensar si fue un Sueño
Ya que
el país -entonces Yugoslavia- está destruido
Manchado
de sangre
Borrado
del mapa o dividido,
creando
otro de odio y de guerras...
y el
recuerdo me hace sentir la barbarie humana
esa que
perdura por los siglos y siglos
que
hace y deshace a su antojo
destruyendo,
aniquilando, devorando al ser humano
Hoy
Dudo pasado el tiempo
Sí ese día fue realidad
o Sueño
El
amor, por siempre infinito, por siempre libre.
El amor
que tan cierto está, que tan libre es en mi
Aún
hoy, que no me acaricia físicamente a
través de un hombre.
Y sin
embargo planea absoluto mostrándome un
pelo negrísimo
Unos
finos y sensuales labios
Una
camisa de seda blanca con pequeñísimos lunares
Que
arropaba su cuerpo esbelto y frío.
Un ir y
venir recorriendo miles de Kilómetros
En las
noches de deseo,
en busca de mi cuerpo.
Unos
besos a escondidas de amor prohibido,
de amor
mágico
De amor
lleno de miedo...
Unos
ojos suplicantes,
una
boca silenciosa,
Un alma
dolorida...
un Adiós.
Y el
amor deseado de mi hoy que recorre cada poro de mi piel
Cada
rendija de mi alma, cada átomo de mi existencia
¿Es
amor o es nostalgia?
Cuando
la pasión en forma de Vida poseía mi realidad
El
dolor campeaba a sus anchas.
Cuando
la verdad de otro me ofrecía su Universo
Su
ímpetu... hacia de mí la indiferencia.
Ese
extraño ropero que es el Amor guarda
Infinitas dudas
infinitas formas
Infinitos misterios.
¡ hasta cuándo!
Hoy...
Hoy, ya dudo si mi pelo es mío
Si
sigue siendo rizado, o largo y rubio.
Dudo, si mi cuerpo tiene esa textura áspera del
pasar de los años
O si
por el contrario es blanco y sedoso...
púber,
evidentemente virgen.
Dudo,
si mis ojos siguen siendo de ese color claro que no tiene nombre
O si
simplemente son dos ventanas abiertas al Universo de la Esperanza.
Dudo, si mi corazón ama o si ya cansado de hacerlo
Busca
consuelo y querer ser sólo amado.
Dudo,
de mi existencia infinita
De mi
capacidad sin metas
De mis
fines
mis principios
Del
instante... del ahora...
De los
por qué... de toda respuesta...
Dudo, de mi ser mujer
De mi ser, humano.
Soy...
¿ Soy
mujer, o soy agua?
Agua
pura y cristalina que corre altiva
Sin
mirar, sin pensar el por qué de su caudal.
¿ Soy
humana, o soy alma sin forma, sin embagues, sin misterios?
¿ Soy
pétrea cual piedra
o
trasparente, sin tacha?
¿Soy
retorno o principio
pájaro
o viento?
¿Música
de violines
o tambores doloridos?
¿Flor o
hierba
montaña o valle
cielo o tierra?
DUDANDO
Descubro
la paz insólita de ser tanto
Que
asisto quieta al misterio de Serme
Una
sensación que me lleva ser...
Nada
Buscar él vivir, sentir,
de Dios dejar fluir.
Doblegar la espiral
de muerte terrenal,
vencerse y escapar,
hermosa soledad, Dar.
Hermosa soledad, Ser,
sentirse ella, querer.
En senderos, caminos,
Lugares recorridos
Del alma en soledad,
En ellos, la paz buscad
Poeta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario