martes, 29 de diciembre de 2009

Nosotros Arte sin artificio. A Carol Pop Art


Nosotros... Arte sin Artificio. A Carol Pop Art

Somos utopía, el país de la belleza y la plenitud, de la búsqueda del absoluto, del erotismo superlativo de vivir, de gozar y no soñar… si no esclarecer el sueño, habitarle o construirle, el país de la VERDAD, no de las verdades a medias
Así somos algunos personajes abolidos del teatro del mundo. No encajamos fácilmente en ningún guión social creado y dirigido por el poder de la mente maquinadora de corrupción, de mandamientos que oscurecen la belleza.
El arte, la cultura, la música, la filosofía la raza humana, la raza animal, la naturaleza hoy día son artilugios para el facto poder, de generar dinero para construir criptas absolutamente inservibles para la recreación, la contemplación, el recogimiento, el hedonismo, el goce, el amor; criptas que ya han escapado de la definición de pecados capitales que se han quedado en verdaderos valores comparados con la magnitud del adjetivo que deberíamos dar a esas criptas.
En arte ya no es valorado como el trabajo del ARTE-SANO, ya no se aprecia esa mágica noche en la que te sometes cual marioneta a la locura creativa, al don divino de SER, de expresar, de fallecer ante el descubrimiento que a través de las manos, del pensamiento o la acción corpórea o mística nos llega. Ya es una alineación sin fin que conduce directa al capricho del mercantilismo que utiliza la mediocridad del poderoso dinero en cerrado en cárceles negras que sirven para blanquearlo ya sea la obra que sea, sólo se contempla quien o qué paga más por esa obra que seguirá un camino de records y dobleces mercantilistas.
Nuestro arte es la víscera, el amor, el dolor, la gran melancolía que nos produce el dolor del mundo, la baba que nos cae chorreante de la boca contemplando la noche, el éxtasis al que nos encamina la melodía sonada por las cigarras o los grillos o el rum rum del mar... las caricias sin fronteras, los besos sin etiquetas... la tormenta de emociones cuando arañamos, ese cuerpo humano donde ser su piel, sus arterias…Nuestro arte es sin duda la inocencia, la pureza de los niños que llevamos de la mano atados por siempre a la esencia de lo primitivo y noble..Así somos y así seremos mas allá de lo que seamos capaces de demostrar al teatro del mundo…el teatro ficticio… el teatro evanescente de humos que salen de las calderas de lo anodino.
Nuestro Arte sin artificio es muy caro ya que no se paga con dinero si no con sentimientos, generosidad e inteligencia... por eso no hay compradores ni observadores y palabras para alabarnos o criticarnos. Nuestro arte solo es UTOPíA, la nuestra, la amada, el andado país que habitamos y que ofrecemos sin ser escuchados
Dancemos querida Carol al son de nuestras músicas, como lo hizo Simone de Beauvoir basta leer su: La plenitud de la vida…o nuestra amada y libertaria Frida Kahlo... aquella que construyó con su libertad el amor a la vida a pesar del dolor. Seamos libre-pensadoras alentando al mundo a observar los espacios del Arte sin artificio aunque nos quedemos en un pequeñito reducto, será sin duda un lugar donde el hedonismo y el amor sean sus dueños.

Artistas mexicanos


Somos solo utópicos, cargando la metáfora en la espalda, la tinta en las manos , somos unos locos, amantes del camino, del desvelo, de la cebada, de los oleos indelebles en el alma, somos andariegos por nacimiento, pues ni aún con las piernas cortadas nunca detendrían nuestra trayectoria zigzagueante, vendemos sueños, arte en los cruceros, y somos los vecinos de la media noche, jugamos con la luna, y todo nuestro verso es para ella, la tarde nos espera, nos acoge con el mismo amor, y en sus labios encontramos consuelo, a todas las manías, a los dolores que nos sofocaron e inspiraron.
La poesía, es nuestra casa, con puertas anchas, con pasillos recónditos, muy recorridos antes de nuestra llegada, la poesía nos inyecta vida, nos alimenta con verso, nos restriega su cuerpo bidimensional, unidimensional, su cuerpo terso… ese cuerpo que si se besa entre llantos y vino barato, entre sonidos de la calle, y gemidos (plenilunios invernales), se queda en el alma como una maldición perpetua, y por más que trates de escapar de sus fauces, ella no te deja dar un solo paso, como la hiedra; se extiende a lo largo y ancho del cuerpo.
Nuestro arte, es barato… y pese a ello, ya no hay compradores, aun que la panza nos chille, nunca lo prostituimos, solo esperamos tocarles el alma a los espectadores, tocarles los nervios ópticos, para que como a nosotros, se le haga un hábito perpetuo… el deguste del néctar de los albaricoques dulces, de conquistar la nebulosa, que como a nosotros, se les meta por la boca, la lírica y la pintura, para que como nosotros, se revuelquen de gozo, como los hedonistas, para que de inanimados rostros, encarnen vida, como los dadaístas, para que aún con el tacto de la podredumbre humana, den un rostro subjetivo como los idealistas, para que como los existencialistas, sepan que son dueños de su forma y estructura y lleven en el bolsillo la náusea de Sartre, y todos se dejen llevar por el viento, y maticen, maquillen, delineen y hagan burbujas de jabón con la melancolía, para que el arte los embelese, abdiquen a lo fáctico y que extraigan de la uva el vino, de lo cotidiano lo sublime, del punto el paisaje, de la letra la estrofa, del mundo precario dicha constate, de la voz, canción, de la flor la inspiración, de la inspiración mi razón, mi existir para constatarte.
Los amantes del trajín de la vida en facetas coloridas, sepias y oscuras, ojalá que como nosotros abras el arte como rincón predilecto, como galería de pasos, como estepa de locura, como espacio para libre pensar, para libre decir, y libre sentir.
CAROL POP ART
México

sábado, 26 de diciembre de 2009

AÑORANZA


Sueño...

La Verdad... es que tengo nueve años...
Y camino con la lechera de la mano.
Mi abuela me espera... me dará leche.
Voy despacio por el camino... me fascina...
Quiero sentirlo todo.
Algo me avisa y observo las flores. Ayer no estaban... una vocecita me dice:

Soy Primavera.
Le doy la mano... y me voy con ella...
¡ Me enseñará su vida!
Mas tarde mi abuela me pregunta...
¿ Por qué has tardado tanto?
Sólo sonríe... No riñe nunca...
Le explico que he estado con Primavera...
y ella acaricia mi pelo.
Mi abuela es silencio... va y viene despacio. Es alta y esbelta... recoge su pelo con dos horquillas detrás de sus orejas...
Cuando vivo en su casa la espero deseosa. La veo llegar. Baja el pequeño trozo de tierra que conduce hasta la puerta de la casa, lentamente... seguro que está cansada. Trabaja mucho... Cuando me ve... ¡sonríe!.
¿ Que me has traído, abuela?.
Abre su faltriquera y saca unas pequeñas bolinas de anís. ¡ Me gustan! ¡Son de colorines!.
Después... vamos hacia la casa.
Del brazo trae un cubo de acero. Está lleno de cosas.
Abro mucho los ojos. ¡Nunca e visto que la compra se traiga en un cubo!.
Ayudo a barrer. Su salita está siempre sucia.
Como hay chimenea... mi abuela acerca los pequeños pollitos recién salidos de los cascarones, al calor...
Alguno se hace mayor antes de tiempo, y escapa de la caja de cartón. Por eso la salita está siempre sucia.
Mi abuela no quiere que estén los pollitos en el patio. Un día los sacó al sol. Eran felices. Pero llego una gran tormenta de verano, llovió... y todos murieron. Mi abuela, lloró.
El armario de cocina de mi abuela, tiene cosas que no tiene el armario de mi mamá. Hay un bote que contiene algo muy dulce. Es leche condensada... dice. Yo bebo de él... para que no se dé cuenta después, pongo un poquito de agua.
Cerca de mi abuela todo es Paz. ¡La quiero!.
Ella es la mujer de mi abuelo. El mágico...
el bohemio...El borracho
Aveces, él desde su magia, la hace llorar... pero nunca se queja. Le ama. ¡ Lo sé!
En Navidad... mi abuela nos trae un pollo grande para la cena. Todos los niños estamos tristes, porque le cortan el cuello, y recogen su sangre en un tazón... pero más tarde, toda la casa huele muy bien. Ella lo cocina. Esta muy rico.
Mi abuela suele llevarme de su mano hacia la huerta. Me la sujeta con fuerza... De su mano me parece estar flotando... y aunque hace frío y el suelo esta helado, trasmite calor a mi cuerpo.
¡Es tan tierna mi abuela! que muchas veces invita a cenar a todos sus hijos.
Así es que ese día veo a todos mis tíos y primos... Mi papa y yo, preparamos antes el porche de la casa. Él lo barre, y yo lo riego. Cojo el cubo de mi abuela, lo lleno de agua, y voy expandiéndola con mi mano. Huele a tierra mojada...
Se hace de noche y cenamos... la luz de la luna y de las estrellas, nos iluminan... también una pequeña luz pegada en la pared... hay risas...
Mi abuela nos ha cocinado calderillo. Esta echo de carne, patatas, zanahorias y guisantes. Yo he preparado los guisantes; los he sacado de su escondrijo. ¡ son preciosos... verdes y tiernos!
Mi mamá no sabe que muchas veces estoy con mi abuela. Salgo del colegio y corro a verla. No dice nada cuando llego. Me da un beso, y la paz que necesito. Después... como llego tarde a casa, recibo un coscorrón. Duele... ¡ No me importa!
Mi abuela también es mágica ¡ Lo sé!.

La verdad... es qué todo es un sueño...
Lloro porque soy mayor y...
¡ añoro la niñez!