
La mar silenciosa espera...años revoloteando alrededor de mi cuerpo-mente.
Nada hasta ahora hacia presagiar un encuentro.
La inmensa sierra donde nací imponía la fuerza mágica de su naturaleza. Altiva y poderosa había marcado mi existencia sin pudor; envolviéndome en el sueño divino, o lo místico de encontrar el mas allá de los cielos. Así vagué por la vida queriendo volar, y volé por las cimas y los parajes agrestes y solitarios.
Hoy La MAR me enseña su oleaje. Los rayos de luz al amanecer que vienen del sol o del otro lado del planeta. La luna haciendo espuma en sus olas alentándome a caminar sumergiendo mis pies desnudos, habituados a las frías baldosas de mis hogares pasados de nómada obligada a sobrevivir.
Hoy La MAR me enseña su oleaje. Los rayos de luz al amanecer que vienen del sol o del otro lado del planeta. La luna haciendo espuma en sus olas alentándome a caminar sumergiendo mis pies desnudos, habituados a las frías baldosas de mis hogares pasados de nómada obligada a sobrevivir.
La mar…
Espero impaciente ese momento de matrimonio entre ambas.
La lujuriosa aventura de conocernos, exprimirnos y saborearnos….
La indolente mirada del ocaso….
El perplejo escalofrió que me produzca una gran tormenta….
Los rayos violáceos partiéndome el alma a pedazos



