miércoles, 2 de marzo de 2022

LA POESÍA NO TIENE FRONTERAS . NO A LAS GUERRAS

 

La pequeña canción sobre la noche de Moscú

¿Por qué estás tan triste, mi buen artista,
mi buen pintor, músico o bardo?
¿A cuál de las tempestades, la más salvaje,
le has gastado todo tu talento y tu corazón?

¿Y en qué parte del camino
perdiste todas tus miserables monedas de cobre?
Ibas a ser un profeta de Dios,
pero has venido con una deuda en bruto

Como el eco de los tiempos justos, pasados ​​aquí,
como el recuerdo de la esperanza de antaño -
o una calle mantiene tu perfil, tan claro,
u otro - tu huella , tan audaz.

Por lo tanto, pague desde la izquierda del timbre,
limpiando sus mejillas de las lágrimas y la prisa del sudor,
porque se gasta en dedos delgados y agitados
el arco de tu violín, o pluma, o cepillo.  

BULAT OKUDZHAVA



El pequeño soldado de estaño de mi hijo

1964

Los ruiseñores llenan la tierra de notas
Y la lluvia de mayo - con sentido de los encantos,
Pero un soldado de hojalata, pequeño y honesto,
Está condenado a innumerables proezas de armas.

Puede ser, un artesano, triste y en mal estado,
empujado en el mundo él, con disgusto.
Pregúntale al soldado de hojalata: "¿Estás contento?"
Y él apuntará a ti de inmediato.

En un cambio de fiestas y días de la semana, simple,
En una cadena de edades, rápido y cojo,
Lloran o ríen - toda la gente -
Espera a sus enemigos de todos modos.

Él siempre espera el momento, repentino,
cuando atacarán a trompetas ...
Pregúntale al soldado de estaño: "¿Estás asustado?"
Y él apuntará a ti de inmediato.


El pequeño soldado del estaño
es profeta de la pérdida y el estrés:
su pequeña arma, condenada a matar,
nunca pierde sus manos.

Y estoy agradecido a mi defensor,
aunque predice la oportunidad de la batalla.
Pregunte a la soldadura de estaño: "¿Es doloroso?"
Y él apuntará a ti de inmediato. 

BULAT OKUDZHAVA

 

Final de  un Siglo... final  entre guerras...

Final de todo... se muere el Siglo XX...

 

Se muere el dolor, la tiranía...

Se mueren... H, S, F, P, M

No quiero decir sus nombres

Todos sabemos quiénes son.

Se muere el Siglo, se muere...

Y  retumban en mis oídos mil gritos de muerte... millares... Me conmueven

 Y aunque suena la música de la vida,

              Me derrumbo.

Se muere el Siglo, Siglo XX, maldito, oscuro, tenebroso... donde genios habitaron y dejaron su belleza...

Dónde esos otros,  H, S, F, P, M   los masacraron...

 

Se muere el Siglo XX, ¡Ojalá se muera del todo!

Que se lleve con él la tiranía, el materialismo,

Lo totalitario... que se mueran con él... el hambre

Las guerras... la degradación humana... la injusticia...

La desintegración de los pueblos...

                                         ¡Qué se mueran!

Se muere el Siglo XX...  Siglo maldito...

En el que la humanidad se odió...

Se odió al pueblo...

Y los pueblos se odiaron entre ellos...

Se muere... se muere...

Se muere este Siglo...

Y quiero música nueva, libre, repleta de dones

Y jardines,   en los que el alma se regocije

De belleza...

Se muere, se muere...

 

Y quiero un siglo nuevo. Lo quiero infante, puro, inocente,  y a la vez justiciero...

Que Impere la Justicia

Que borre el pasado tiránico de este...

                                                     Siglo XX

Quiero un Siglo VIVO, humano, sencillo...

Que lave los rostros ennegrecidos por el dolor...

 

Se muere el Siglo XX,  pero  quedan días... demasiados... como todo animal cruel,

Aún muerde...

No hay remedio... estamos sometidos a él...

Estamos en él...  somos  él... el maldito...

Pero se muere... se va... se acaba... se evapora

Cual bruma...  Y   rezo...  qué más da a quién...

Quiero un siglo  donde todos  seamos capaces de ver  el rocío en las flores... donde trinos de pájaros

Nos despierten... donde podamos sonreír a un desconocido... donde todos seamos geniales, creativos... donde en la noche vuelvan a nuestros hogares el calor familiar,  y nos contemos cuentos fantásticos y no penas... donde los tiranos no nazcan y nos gobierne el amor... donde la Paz llegue y halla justicia...

UN SIGLO NUEVO...

Donde reine lo sencillo y no reinen las guerras... Donde el día sea DÍA

Y la noche,  Lo SEA...

 JULIA DE LA RÚA

                                           30-3-1999

Entonces hablaré de eso

Escrito por Serhiy Zhadan y traducido por John Hennessy y Ostap Kin


Así que hablaré de eso :

sobre el ojo verde de un demonio en el cielo colorido.

Un ojo que observa desde el margen del sueño de un niño.

El ojo de un inadaptado cuya emoción reemplaza al miedo.

Todo comenzó con música

con cicatrices dejadas por canciones

escuchado en bodas de otoño con otros niños de mi edad.

Los adultos que hacían música.

La edad adulta definida por esto: la capacidad de tocar música.

Como si fuera una nota nueva, responsable de la felicidad

aparece en la voz

como si esta habilidad fuera innata en los hombres :

para ser cazador y cantante.

La música es el aliento a caramelo de las mujeres

cabello con olor a tabaco de hombres que pesan tristeza

prepárate para una pelea a cuchillo con el demonio

que acaba de irrumpir en la boda.

Música más allá del muro del cementerio.

Flores que crecen en los bolsillos de las mujeres

escolares que se asoman a las cámaras de la muerte.

Los caminos más transitados conducen al cementerio y al agua.

Ocultas solo las cosas más preciosas en el suelo—

el arma que madura con ira

corazones de porcelana de los padres que sonarán

como las canciones de un coro escolar.

hablaré de eso—

sobre los instrumentos de viento de la ansiedad

sobre la ceremonia de la boda como memorable

al entrar en Jerusalén.

Establecer el ritmo salmico roto de la lluvia

debajo de tu corazón.

Hombres que bailan como se sacian

fuego estepario con sus botas.

Mujeres que se aferran a sus hombres en la danza

como si no quisieran dejarlos ir a la guerra.

Este de Ucrania, el final del segundo milenio.

El mundo está lleno de música y fuego.

En la oscuridad, los peces voladores y los animales cantantes dan voz.

Mientras tanto, casi todos los que se casaron han muerto.

Mientras tanto, los padres de personas de mi edad han muerto.

Mientras tanto, la mayoría de los héroes han muerto.

El cielo se despliega, tan amargo como en las novelas de Gogol.

Resonando, el canto de las personas que recogen la cosecha.

Resonando, la música de los que acarrean piedras del campo.

Resonando, no se detiene.


Serhyi Zhadan es uno de los poetas y novelistas más conocidos de Ucrania, que reúne a miles de personas en los lanzamientos y eventos de sus libros.

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario