Es tiempo de Nada entre Dudas.
Es tiempo de VIVIR en la ausencia.
Ausencia de todo.
No hay nostalgias ni soledades
Ni siquiera Esperanza
Existe la exquisita quietud del espíritu vivido hasta extenuarse.
Y aunque lleguen campanas de aviso glorioso...
Ya los oídos están sordos.
¿Por qué ceder ante el Amor?
Ya él se aposenta entero, lúcido, dentro de mi razón
¿Por qué asustarse ante la Duda?
Ya ella habita en mí desde tiempos ancestrales.
¿Por qué escapar de la gloriosa libertad?
Si ya soy, su más fiel marioneta
No queda más que sumergirse en el sometimiento,
saberse asumida.
Y ser un poso en el camino del abismo vivido...
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