DE LAS HABITACIONES
Desarrollo lentamente el sentido de la subsistencia......................
después de recorrer el lecho
húmedo y frío falto de su presencia
Salir al día envuelta en el recuerdo
de mano acariciando
el seno cubierto de seda
untado el cuerpo de su esencia...
hace a ese día gris
aunque el sol amanezca brillante
Esta habitación llena de color
dónde acogió mi cuerpo al suyo
que respiro por nosotros
cuando el éxtasis llegaba
a nuestras gargantas...
Esta habitación que latía
cuando lejanos estábamos
y mantenía la armónica
belleza del placer cercano...
Ahora sólo conserva recuerdos
de su pasado
y deja cada poro de
sus paredes habitados...
que como grandes volcanes
despiden su miedo a borbotones...
y cae, en mí, ardiendo.
Y aunque la ducha cercana y
fría
recorra el cuerpo dolido,
crece el dolor al saber
que solo eso:
su cruel pasado
me habita.
Una lampara
de cristales floridos
un espejo
Antiguo
una muñeca colgada
del armario
mil objetos que él dejo
piedras del mar...
libros...
poemas...
ropa usada y guardada en una
bolsa
estantes, perfumes...
pululan en esta habitación
junto también al recuerdo
de su rostro lejano
oscuro
Y esos ojos hambrientos de saber
que habitan mi faz
recorren llenos de estupor
las cuatro esquinas...
y se preguntan...
Si era amor,
por qué, por
qué.
Si era amor
dónde, dónde.
HABITACIÓN
que encierras sabia:
cada acto
cada miseria
cada sombra
cada bruma...
quédate sola tú su recuerdo,
y da suelta a mi espíritu,
que estuvo atrapado en él
en sus miserias, y ahora en
en su olvido.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarJuan Gnav YO, CUARTO (HABITACIÓN)
ResponderEliminar*
“Mis paredes laten vuestras ausencias
llenas de lecho vacío
ya sin cuerpos de encanto,
y abandonándoseme al sigilo.
****
Muestro mis pávidas querencias
que recito con saber vivido
de intenso querer,
pero sereno de tanto en cuanto,
como veneno que ha de valer.
****
Colecciono los recuerdos
en mí habitados
porque soy el entorno
que os tiene retratados.
****
Siento el asomo de ese yo sano
y que nunca late cuerdo
porque nunca lo hace el ser humano
que es poeta en sus recuerdos
para revivirlos, ufano.
****
Donde crepitaba la seda,
hoy suena un áspero ruido.
El seno y la mano llena
con su calor han huido,
pero la imagen queda
****
dejando en mí un inmenso secano,
lleno de sudor frío
y tan lejano,
que zozobra mi ser tomado...
...poniéndome a prueba.
****
Hoy estoy dejado por rastrero
sabiendo que fui vuestro
y sin ser ese esclavo fingido,
estoy lleno de tanto gemido rastro
que estoy cumplido.
*****
Nunca quise ser mío
y ante vosotros me muestro
como presa ante un cazador furtivo
sabiendo que vuestra mano es diestra
y que, a priori, estoy vencido
entre estas paredes que adiestro.”
**************************
Juan Gnav