Por el Valle de los Sueños de la Niñez...
La Verdad... es que tengo 5 o 6 años. Tal vez 9.
¡No más!
Dudo... porque no me
interesa que pongan
Un número a mi existencia.
Vivo con mis abuelos. Digo
VIVO,
Porque cerca de ellos siento
a la Vida.
Su casa... su huerta... sus
pertenencias...
Son: la LIBERTAD.
La cabra: ¡Fabiola! La burra: ¡Marquesa!
El cerdo: ¡Perón! El
perrito: ¡Troski!
El gran perro lobo: ¡Robles!...
Son los nombres que mi
abuelo a puesto
A sus animales.
¡Adoro a sus animales!
¡Todos son mágicos!
Aquí en su huerta soy LIBRE...
escarbo en la tierra, busco tesoros, trozos de platos llenos de color...
piedras, cristales verdes, amarillos, trasparentes... ¡cualquier cosa! Es un tesoro para mí. Hago un hoyo en la tierra para
esconderlo...
Lo tapo con un cristal... ¡y
lo veo! ¡
¡También hablo con Libélula, con mi amigo imaginario,
que es trapecista en un circo...!
Como higos, cojo nueces del
huerto del vecino
Y flores
blancas... las flores las pongo en jarras
Y huelen muy bien. Descanso debajo de los
chopos cuando me siento cerca de
ellos... balancean sus hojas
plateadas...
Y su vaivén me acaricia.
Entre las cañas altas del
maizal escondo mi tristeza. Lloro mucho,
y las lagrimas las entierro entre la
tierra dura y pedregosa. Después... se convierten
en maíz. Mis lágrimas son doradas.
La Noche en la huerta... es mágica.
Desde mi cama se ve la luna. La brisa penetra por la pequeña ventana y deja al
posarse en mí, un olor infinito... Los miles de sonidos de la Noche acarician mis sentidos... La cama se
convierte en árbol... y yo que soy parte
de él, me convierto en una pequeña rama.
Toda la casa está llena de
huerta. El porche lleno de sacos de cebada y simientes... la salita de
pollitos... la cocina de tomates, que después... serán conserva. Encima de las camas duermen mis gatos... a veces las gatas dan a luz entre las
sabanas... y sus gatitos duermen entre mis piernas... Los ratones
pululan entre las sillas y los muebles... las moscas y los pájaros... son
libres en la casa... ¡Toda ella huele a
huerta! Hasta la luz del sol... huele
cuando penetra a través de los cristales.
¡LIBERTAD! La Verdad... es
que soy mayor. Sigo siendo libre ¡aunque me cuesta! Perdí mi niñez...
La añoro tanto... que la
convierto en Sueños... Sueños... Sueños... Sueños...
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