domingo, 8 de abril de 2012
JESUCRISTO
En la mañana despierto como ave fría
Sacudo mi cuerpo de noche trabajada
Hasta el agotamiento
Palpita el Ser, se une al alma
Para poder seguir
Mi cuerpo es una simple cajita
Sensible y frágil para tanta fuerza
Y se resiente del largo caminar
En el más allá
Así mis manos, mis ojos, mi interior
Tiemblan como juncos a merced del viento
Seres se afanan por enseñarme
Y a pesar de la poderosa energía que me maneja
Me someto.
Después trato de asimilar tanta sabiduría
Aprendo con dolor y desconcierto
Y en mi desconcierto sé que llegará al final
El Día
Hasta entonces estoy a merced del Ser
Y el alma mía
http://www.juliadelarua.com/
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De la reflexion, el aura mas añorada...
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