miércoles, 30 de septiembre de 2020

LA DUDA



 

¿Ser algo más?

 

Las tardes son sosegadas en las montaña.

Regar la tierra con una simple y pequeña regadera

es un rito necesario, obligado, para el encuentro,

que más tarde dará lugar, a una hermanada cena.

Después...

La savia de la tierra perfuma el ambiente,

donde la luna vive...

Y escapo hacia el fondo del barranco, a oscuras

                                   solitaria...

Guiada por mil sonidos húmedos, casi tenebrosos

hasta el final,  en el fondo de ese barranco

dónde un hilillo de agua perfumada,

baja altanero, de la abrupta montaña

y va en busca del río que conduce al océano.

Subir otra vez hacia aquel destino dejado

En el que la tierra seca pide más agua

Retomar lo hecho una y otra vez

hasta deshacerse

       convertirse...

en un ruido húmedo más.

En un olor más.

En un viento más.

En unas gotas de agua que riegan.

En una pequeña y simple regadera.

Y al final

En esa mano...

 que se somete.

Julia De la Rúa

 

 la bella araña

 

 

jueves, 24 de septiembre de 2020

LA BELLA ARAÑA- BUSCAR EL VIVIR


 

 

                                      Buscar él vivir, sentir,

                                           de Dios dejar fluir.

                                           Doblegar la espiral

                                           de muerte terrenal,

                                           vencerse y escapar,

                                           hermosa soledad, Dar.

                                           Hermosa soledad, Ser,

                                           sentirse ella, querer.

                                           En senderos, caminos,

                                           Lugares recorridos

                                           Del alma en soledad,

                                           En ellos, la paz buscad.   

LA BELLA ARAÑA

lunes, 21 de septiembre de 2020

La Bella araña - Seamos combativos

 



Seamos combativos



El virus de la ignorancia no conoce medicina: se expande y enferma, y crea e impone una triste realidad: el miedo.

Quien le escapa a lo desconocido (y toda enseñanza lo es) vive en un perpetuo estado de temor, y como náufrago se aferra a la norma: es un mediocre que contagia su ignorancia, en actos y palabras.

El ignorante acecha: en el Viejo Mundo y en el Nuevo, en el Asia de las tecnologías y las pestes y en África casi extinta. Pocos resisten al enemigo. Pocos lo combaten.

Tengo para mí un nombre que es bastión y esperanza, un pasado que muta en futuro triunfante, signo y símbolo que nació en las costas de Valencia y que se expande ahora al centro de España: La Bella Araña.

En algún momento escribí sobre ella y su querida mentora: Julia de la Rúa. Lo hice en años más felices, cuando la seguridad del presente parecía eterna y todo presagiaba un desarrollo ilimitado. La realidad me desmiente.

Sin embargo, y pese a la tormenta que amenaza al mundo, pese a los paraísos ya cerrados y a los infiernos que claman, más allá del ocaso y confinamiento, de los días iguales y las noches de celda, un grupo resiste: en las sombras como guerrilla y en el trono como monarcas. Un grupo en España y en la Diáspora, que tiene a Julia como protagonista, como valiente invencible, como si la fatalidad pudiese ser trascendida. Y lo será. Por ella y sus obras, su librería y su editorial: los artistas que la acompañan en la gesta. Hoy más que nunca. Porque la fuerza de voluntad necesita montañas para escalar, mares para domar y a sus vientos para cabalgar: la fuerza de voluntad de Julia es la fuerza de la lucha por la vida, el instinto germinal de la Creación, la Naturaleza que grita. Es la fuerza de existir, la luz, el misterio de los días.

Julia brilló en Valencia y regala ahora su fuego en Madrid y en su natal Salamanca, donde miles la esperan y la aman y miles, los ignorantes, le temen.

El mundo cambió. El Arte permanece. Seamos artistas. Seamos combativos.

 

Nicolás Fiks

Buenos Aires- Septiembre de 2020