EL DESTINO GIRANDO
Envuelto
en pandemias que alcanzan lo insolidario
la
falta de compromiso
hacia
el humano cruzando la sombra
el
paso de cebra
la
tela de araña
teje
y rompe su silencio
las
mariposas y caballitos
flores
entre un nombre
significativas
imágenes
sin
pasados ni futuro
o al
revés
Los enigmas y las
sombras de la Inocencia
Camino absorta buscando un nuevo camino.
Los de siempre... no me gustan. Son
obligados
Los nuevos... son míos. Me fascinan.
Los sueños invaden las sombras del
pasado
Y una luz vibrante me atrapa recorriendo
cuesta abajo un espacio
de suelo y vida.
Mis pasos me llevan al final de una
ladera... a un río cristalino. Una mágica montaña protege a un sin fin de
metros de tela secándose al sol... que esconden mi cuerpo de niña.
Sonidos misteriosos deseando poseer mis
oídos infantiles
Ortigas arañando la piel... espinas de
cardos rompiéndola.
No importa. ¡La Soledad me habita!
El inmenso camino de la niñez me lleva
ávido... arrogante...
hasta el gran patio de la huerta, rodeado
de acacias.
El muro de piedras talladas, acoge la
argolla que ata a los perros.
El camino solariego de calles empedradas
me conduce hasta la puerta de la casa con su gatera siempre alerta.
El misterio de una encina... roída sus
bellotas por cerdos.
Los caballos pastando... relamiéndose
del azúcar dejado en sus dientes...
por el rocío posado en la hierba fresca.
Todo infinito.
El arco iris cansado tras la tormenta...
Los miles de estrellas... una fugaz...
envuelta en verde.
Los surcos trazados en la seca tierra...
regados con el sudor del día ya pasado.
El lento picotear de las gallinas...
Trigo, maíz... en sus buches dorados.
Los pequeños insectos...
Los sapos en la charca... las babosas...
las ranas...
Las flores blancas... gritando ser
puestas en jarrones de barro.
Las manzanas amarillas, secas,
arrugadas... en el gran desván.
El pan candeal recién horneado... untado
de manteca.
Las pequeñas lamparillas nadando en
aceite...tintineando...
en las noches de ánimas.
El alma en vela... alerta ante un nuevo
Día.
Los membrillos dorados...
Las fresas...
Los pequeños gatos
La cabra... la mula...
El camino vecinal... circundado de
almendros...
Y un nogal altivo acoge a niños que
esconden su aro...
Que simple es todo. Todo sencillo dentro
de lo grandioso.
Chapoteo en los charcos...
aun sabiendo el destrozo de mis zapatos.
El agua salpica los calcetines blancos... los viste de barro.
El frío helado hincha la piel de las
manos
nacen sabañones. No importa... es vida.
La bolsa de caramelos... ¡cinco!
envueltos en maravilloso papel...
trasparente, infinito.
El vestido azul... de encaje bordado...
La pequeña muñeca de Reyes, en mi cama,
dormida...
Los niños que miran absortos, mi cuerpo
desnudo...
Los árboles... bailarines...susrrantes
escondidos detrás de la casa de mi
abuelo.
Los conejos habitan las raíces de la
higuera
Los higos no recogidos... me ofrecen su
miel...
que perfuma los labios de niña.
La extraña pared de piedra...
protegiendo el pilón,
Donde habita la libélula...
Pared pétrea, donde también escondo mis
tesoros... y mi virginidad
Las noches llenas de sombras chinescas,
me incitan.
Sin miedo las sigo... el robo, para mis
sueños.
Sombras y más sombras que van dejando el
pequeño cuerpo...
Impreso... imantado...
Sombras que vuelan llenas de
esperanza... Llueve... Llueve azul... rosa... amarillo... verde...
Llueve... lluvia... maná que moja mi
pelo y lo hechiza...
Por qué estoy sola recorriendo el camino
lleno de lirios...de amapolas...
¿Dónde esta el humano? Dónde esta ese
alguien que robe al igual que yo, Naturaleza...
Escalo la montaña que lleva a la
ermita... donde habitan los tilos... y las campanas.
Ding... Deng... El sonido
Ding... Bong... el misterio.
Sombras... Sombras de niña... Invadiendo
mi alma adulta...
Sombras... Sombras altivas...
Sombras. Sombras etéreas. Sombras
chinescas.
Sombras ambiguas. Sombras poderosas.
Sombras eternas...
Sombras impenetrables, por frívolas...
Sombras que se imponen ante un alma en
busca.
Sombras misteriosas, de formas
cambiantes.
Sombras translúcidas que te dejan ver
más allá de su propia realidad, pero no permiten ser traspasadas.
Sombras etéreas... volátiles... que
inducen a soñar algo inexistente...
Sombras dolorosas... oscuras... terribles...
Sombras más allá del Universo... Sombras
creativas.
Sombras humanas... cómodas...
estúpidas...
Sombras de mil colores no creados...
Sombras de dioses que se imponen ante un
descuido...
Sombras imponentes... impúdicas...
blasfemas...
Sombras que hieren...
Julia De la Rúa 2023












