domingo, 21 de agosto de 2022

EL BOSQUE DE LA DUDA- JULIA DE LA RUA-

 

 

 

     EL BOSQUE DE LA DUDA         

 

 

 

 

 

                                ...Porque solo puede existir duda donde existe                                 

una pregunta, una pregunta solo donde existe una respuesta, y esta, solo donde algo puede ser dicho.

                 Ludwig Wittgenstein                                    

 

 

 

                                               Julia De la Rúa

 

 

TODAS LAS JULIAS

 

 

         ¿Qué puedo contar de Julia De la Rúa que no cuente ella misma en sus poemas? Es una mujer apasionada por el hecho de vivir, despierta, sencilla y espontánea. Todo lo que busca es saber y, por supuesto, saberse. Sus viajes son tan cotidianos como tomar un café por la mañana, tan ricos como el mar inmenso, como la fuerza de sus ojos y la rebeldía de sus cabellos. Si mira, te destroza, te rompe en mil pedazos y te observa, te exige, te embauca y te serena. Si habla, te escucha y te contesta sin que hayas dicho una palabra. Tiene tanta fuerza que se hace difícil imaginar que zozobra y ahí está, con su Bosque de la duda, con sus claros y sombras, sus atardeceres y días, desnuda y completa. Ríe ―y cuando no, sonríe― y trasmite toda la alegría de saberse viva y todo el sufrimiento que supone dolerse. Una vez que conoces a Julia, no es fácil conseguir que desaparezca de tu vida. Se adhieren a tu memoria todos los momentos que has compartido con ella.

          Julia De la Rúa es empresaria, madre, poeta, niña, adolescente. Es toda su vida, sus altibajos, sus recuerdos, su futuro. Camina rígida, moviendo su melena y, aunque no quiera impone su presencia. Propone juegos y las reglas son tan dulces y disparatadas que has de asumirlas si quieres llegar al final. Propone  preguntas, observaciones, comentarios que apuntan directamente al centro del universo, a la dispersión total de los sentidos.

          Dejarse llevar por sus poemas es contemplar un universo de fuegos de artificio donde las palabras son las chispas de colores que bailan sirviéndole de fondo las estrellas.

          Los poemas que vais a leer son eso: momentos que compartiréis con Julia y que nunca podréis olvidar.

 

                                         Laura Rabanaque

                                           FILOSOFA

                                           

      

 

           ...A ti José Miguel, que apareciste en mi vida camuflado en un pequeño anuncio de periódico ofreciéndome el infinito Universo de la poesía, y que después descubriste mi alma llena de duda, quizá más bien llena de miedo ya que sentía la Certeza de ser poeta. A ti, que me ofreciste mi propia alma, alma que tanto tiempo tuve oculta a los demás, a la propia vida, a la propia Existencia. Tú como nadie me diste las gracias como hombre por expresar mi sentir, en mi poemario Dragoste,  y tú me hiciste explorar en el proceloso y enigmático universo de la Duda. Sin darte cuenta o quizá premeditadamente me has hecho indagar en mi ser humano casi de forma convulsiva y sin fin. Indagar en el porqué de mis dudas, me ha hecho conocerme mejor, quizá me ha hecho sentirme más, y con ello, ser más yo sin miedos, más de los demás... Por eso te ofrezco mi sencillo poemario, porque hoy sé que mi realidad es así, sencilla, sin premisas que me hagan dirigir a alguna parte, y sin embargo en mí hoy, albergo la esperanza de poder llegar a muchos lugares nobles, quizás el más añorado sea el de la perfecta amistad, o el perfecto amor, o el perfecto éxtasis de ambos.

El Bosque de la Duda: Poemas... versos... o simplemente palabras arrugadas y viejas de tanto habitarlas, usarlas. Apelo a tu generosidad para que solo sean para ti, sentimientos de mujer baqueteada por la vida y por sí misma. Apelo a tu ser poeta para que vivas conmigo cada uno de esos sentimientos y te unas a ellos, con las mismas dudas que yo. Apelo a tu sentir de hombre para que descubras la inmensidad que encierra la sencillez e ingenuidad que me atrapó en un instante de mi existencia,  hasta formar este Bosque de la Duda que es mi vida.

Julia De la Rúa

 

            

 

 

                                                A: José Miguel Bernal

                                                         Poeta.

                                                    ... Descubrió mis dudas

                                                      desnudó mi alma...

     

                                                       

 

 

 

 

 

LA DUDA


¿Quién eres Duda? Qué forma de alma tienes que VIVES en mí y que tan enconada lucha mantienes

perpetua como las nieves de la gran cima

arrasadora  como el sol de estío en el gran desierto

heladora y gélida como el gran iceberg viviente en el polo

cálida y sosegada como un atardecer después de una levísima lluvia

sutil como el velo de seda o las alas de las mariposas

árida y reseca, aterradora, como las tierras deshidratadas por las sequías, oscura y tentadora como la noche...

                     sublime y evocadora, como un dios desnudo.

Quién eres, dime... si aun sabiendo en mí la certeza de ser, Tú, siempre viva aleteas ante mí horadando mi Vida

                 recreándote... bamboleando alrededor de mí, cual cometa.

Quién...  y por qué Duda, anidas día a día, en mis noches de soledades y en mis atardeceres de nostalgias y deseos, haciendo siempre necesaria una reflexión,

una mirada al más allá de las acciones

una constante búsqueda

un infinito hilar el sentimiento

una incontrolada variedad de preguntas

un bucear sin oxígeno por el proceloso mar del amor.

Dime, Duda  ¿Eres un fin?

¿O La búsqueda necesaria para verificar y probar todos tus conocimientos?

Dime...

¿Quién soy ahora que nada doy por hecho después de haber creído habitar

en la Verdad absoluta, en el misterio del Ser, en los brazos del espíritu? Dime...

Acaso haya otras verdades, otro ser, otros misterios, otros espíritus... otro amor

                                             ¿Dónde?


 

                                      ...Se me asemeja la Duda, al Bosque. Ese Bosque inmenso repleto de vida misteriosa. Ese Bosque insondable, pantanoso, lúgubre a veces. Ese Bosque de grandes claros sin hojarascas, luminoso... ese Bosque de torrentes cristalinos, de alimañas o seres con alas, ese bosque que siempre es Duda porque habitarlo, vivirlo, merece respeto y casi sumisión.

La Duda, al igual que el bosque, te obliga a respetarla, a observarla en la distancia, a recrearse sosegadamente en esa no respuesta a las preguntas. La Duda, te hace sentir aún más la certeza ya que la muestra en su trono de grandeza absoluta, plena, poderosa.  

 

El Bosque de la Duda, con sus claros y sus misterios, su inescrutable verdad, su territorio, su franqueza, su fauna virginal, su Libertad.

El Bosque de la Duda se adueña del Ser y a la vez se une, se amiga, o se aleja en silencio en ese devenir misterioso que paraliza opciones por ser infinitas... El Bosque de la Duda maneja al Ser que perplejo se somete aun en su Certeza... El Bosque de la Duda con su gran belleza planea victorioso sin importarle nada más que la sensación, sutil y grandiosa a la vez, del que se siente poseedor de la Virtud.

El Bosque de la Duda, brillante y lucido a veces, escéptico otras, válido siempre,  si te lleva a Buscar el vivir donde habita la Verdad.

 

Desde la duda existo sin esperar más que el sosiego del alma, la paz infinita aun sabiendo que la Sabia Naturaleza puede hacerme vivir también el mal; ese mal absoluto al que estamos sometidos quizá por la simple necesidad de crear belleza. No quisiera que mis palabras indujeran a pensar que mis sentimientos son  inconcretos o vanos, sino que  derivaran de ese fin que es saberse asumido y respetado a sí mismo. Hoy en mi presente que podría denominar el más silencioso de cuantos he vivido me someto a ese silencio que recibo del más allá tal vez porque  la Certeza solo sea Silencio.

                                                 

 

Julia De la Rúa

www.aranyaeditorial.com



 

 

 

 

jueves, 18 de agosto de 2022

ENTREVISTA A JULIA DE LA RÚA - JUAN CARLOS VÁSQUEZ


 






Me lancé al precipicio creativo sin más: Julia De la Rúa | Entrevista de Juan Carlos Vásquez.

📖 Un trayecto –terriblemente lúcido, terriblemente honesto- por la actualidad de la escritora, poeta y acuarelista salmantina Julia De la Rúa, que impugna y dinamita los estereotipos y las perversidades del mercado. Así mismo nos lleva al trasfondo de la escenificación de "El perfil de los perros" en el Teatro Montalvo de Madrid. "Ama la vida como aventura y le dice sí”. #entrevistas #literatura #herederosdelkaos #teatroMontalvo #cultura #reportajes


 

1. -- ¿Cómo está siendo la experiencia de trabajar en el Barrio del Carmen?

 

Como una absoluta catarsis. Un encuentro misterioso con el pasado histórico, el presente   y el pensamiento futuro, ya que, desde el primer sueño, de encontrar un lugar auténtico para mi visión cultural como parte de Araña editorial, me dejé llevar sin medir las consecuencias de tal atrevimiento. Pandemia, historia ancestral, y presente político corrupto mundialmente; la victoria después de la derrota de abandonar obligada La bella Araña, en el Paseo de las Facultades, fue casi mística. Las calles empedradas de siglos atrás, los museos, los monumentos históricos, el ulular de la gente del barrio, y los visitantes de otros países, incluso de España, hicieron presencia en plena pandemia y mostraron su asombro y alegría ante la nueva estética artística-literaria que ofrecimos. La necesidad de encuentro con las artes y la cultura, algunos cautivaron mi alma, ya que se ofrecían abiertos a mi fidelidad a desarrollar mis conocimientos de largos años atesorados de experiencias culturales, Y….  De repente el caos impuesto culturalmente y económico, se ha convertido en lucha transgresora para no caer en la trampa, en el espejismo que muestra más un “ parque temático” doblegándose a la política actual de favorecer el TURISMO salvador de crisis económicas, que multa  al tráfico de vehículos, no de bicicletas ni otros, como patinetes…desviado el comercio casi en un 100% hacia el consumismo de masas de cosas banales, ajenas a cualquier deseo cultural, que no sea más que dejarse llevar hacia el  banal fetiche, para olvidar la sencillez de la naturaleza humana… la lectura…la palabra comunicadora, la sensibilidad hacia las artes y a la par el abrazo fraterno… Demoledor… ya que más bien  me parece un gueto  en construcción.

 

2. --¿Crees que después del menosprecio por parte de las autoridades hay posibilidades?

¿Cuál es tu apuesta fundamental para el 2022?

 

… (Menosprecio) triste palabra. Cuesta pensar que las autoridades sean tan ignorantes como para no proteger un patrimonio cultural no solo histórico, sino un patrimonio actual que se ofrece desde personas que han dado prácticamente su vida a fomentar la cultura, la propia lengua y el idioma valenciano. El sentido humanista, hacia una ciudad que se revitalizó con proyectos magníficos en los 80, en los que ya nosotros, creamos una editorial para editar a profesores y rectores en la Politécnica  y Universidad de Valencia y departamentos de reprografía que ayudaron a los universitarios a crear un movimiento de cómo hacer llegar sus apuntes de los mejores profesores a los alumnos, de muchas facultades no solo de Valencia. Muchos emigramos hacia estas tierras casi adolescentes y que aún seguimos dando nuestro calor y amor por lo que nos salva, la Literatura, las artes. Tú mismo migrante, muestras apoyo a mi lucha y con ella el amor incondicional hacia los autóctonos y a los viajeros, en definitiva, a la cultura… y a cambio se nos cierran las puertas a portazos, sin meditar… sin valorar, más fomentando a parte: roles engañosos, ficción….

 

¿Hay posibilidades?

Mientras existimos, o seamos creativos innatos… humanos que en verdad viven la vida, la exprimen al máximo y es más la valoran, habrá alternativas, si ese valor se derrumba quien sabe. No puedo menos de pensar que cada día paso por encima de acequias y calles creadas por sociedades que ya mostraban grandes talentos: musulmanes, cristianos, judíos…  desde el siglo XI -olvídate- de esta fecha y piensa en ti, en este momento… y así pensaras en miles de apuestas de muchos que amamos la vida, que fuimos salvados de la decadencia social y cultural por atrevernos a escribir, pintar, bailar, leer… soñar y lo más increíble: hacer que los libros sean leídos, no solo editados a miles para engordar egos y economías malsanas… Mi apuesta, confiar en los valores de las artes y luchar por ellas.

 

 

3. -- ¿Al tomar esto en cuenta, no puedo dejar de preguntar si, en este contexto, el término cultural “cuando se trata de aportes gubernamentales” tiene que tener alguna connotación política?

 

Se me escapa lo de “connotación política”. Indudablemente debe tenerla.  Conozco a valencianos de bastante edad que se quejan de la destrucción de la cultura que se vivía en Valencia, su Valencia. Especialmente en el barrio de El Carmen. Se quejan de las franquicias… adiós su vida callejera, sus fallas y casales más de barrio… sus tiendecitas de todo, su conocerse… sus casas ancestrales ahora derruidas para hacer apartamentos con fondos buitres para un turismo de paso, ellos deportados a barrios alejados de sus raíces; en verdad ni siquiera la playa que yo conocí es tan humana, tan deliciosa para pasar horas tras hora en los chiringuitos, allí hacíamos el día entre gentes y restaurantes  enormemente cercanos. No sé ni qué decir, quizás tengo la suerte de poder haber vivido aquella vida incluso lúdica y sensual.

Parece ser que es imprescindible dar a conocer como cultura la manipulación comercial y política a través de la economía y sus necesidades internacionales. Deberíamos de conocer el pensamiento genealógico de la historia. Otro uso de la historia y sacar la conclusión sin ocultar bajo una máscara lo que sucede es simplemente una parodia… o va hacia unas libertades políticas ajenas a la propia sociedad que se deja llevar cada vez más dócilmente hasta simplemente supervivir inconscientes. 

 

4. -- En una entrevista que me concediste hace algún tiempo comentaste el tema de los derechos humanos y los intereses mercantilistas, pero no es cierto también “y esta es una opinión muy personal”, que los grandes movimientos de vanguardia nunca ceden ante esos ecosistemas desangelados y corruptos.

 

Tienes razón en que nunca cede la vanguardia, pero también es cierto que las vanguardias mueren o se defenestran o no nacen, yo no me explico cómo podíamos mi generación saltarnos todas las reglas y formar movimientos culturales en las propias universidades para introducir tecnología nueva, movimientos para el estudio de los distintos idiomas mundiales, o fomentar de continuo las artes y las letras… Desde niños adquirimos niveles de conocimientos altos incluso muy superiores a los actuales.  ¿Quiénes son las vanguardias actualmente que no sean franquicias, o que partan de la nada, ofrezcan sus propios conocimientos creativos innatos, valores humanistas, desarrollo social y a la vez espiritual o metafísico?

 

5. -- El editor mantiene un equilibrio entre lo comercial y lo cultural. No obstante, existen editores que tratan la literatura como un mero producto, desde el marketing y la ganancia. Otros, ven su labor como algo netamente artístico. Son estos últimos (como es tu caso) los que enfrentan más dificultades. Después de vivir esta última experiencia poco reconfortante, ¿qué conclusiones se podrían sacar después de “transitar por la cuerda floja”?

 

Me has hecho sonreír, supongo que si no nos cortan la cuerda floja (no creo que se permita de nuestra parte fácilmente) seguir hasta que podamos ser los mejores malabaristas… tengo esperanza, lo sé… ¿Sabes?  Me consta que la dama literatura volverá a estar en los lugares adecuados y, la rescataremos de las calles o callejas nocturnas… la buena música, el buen cine, la buena educación, los valores humanos… siempre existirá un país llamado Utopía… o personas como tú haciendo preguntas valientes e inteligentes.

 

 

6. -- Asumo que entre la proclividad a la paralización y a simplificar lo cultural el promotor y patrocinador "estado" se convirtió en rector, pero hablemos de algo maravilloso que hace tan solo unas semanas acaba de pasar, antes de hacerlo cuéntanos por favor la génesis de tu novela "El perfil de los perros". ¿Cómo se fraguó? ¿Cuál era la percepción inicial y como esta ha variado en el tiempo, si es que lo ha hecho?

 

Mira, la sorpresa que me he llevado yo, empeñada en que El perfil de los perros, ya editado hace 11 años, fuese leído por medio mundo de hermanos artistas y culturas internacionales que ahora se estrena como obra teatral en un teatro rescatado del olvido: El MONTALVO.  Querido Juan Carlos, esa, debe de ser la apuesta, ser quienes somos, seamos más primitivos y aullemos cada día más, no solo como perros si no como humanos libres y justos… esas sociedades ancestrales que deberíamos volver a estudiar.

Aun cuando explico lo que sentí viendo el estreno de El perfil de los perros, se me eriza la piel, siento escalofríos… la espalda se hace flexible y se arquea, jamás podría explicar y ser entendida, como después de fallecer ADARES, tarde como 10 años en recibir un soplo creativo y escribir un “grito”.   Lo que nació fue la idea de un genio poeta, ADARES, que me implicó, no sé si conscientemente, en crear junto a él un poemario… lo que siguió, fue desolación por su fallecimiento, y lo que creo se fraguó, fue ser consciente de que debía de convertirme en perra, animal primitivo y gritar y volver a nacer como tal… hacer una crítica real -aunque fuese dolorosa- de lo que entonces vivía como persona. Simplemente por respeto a él, Adares…

 

 

7. -- ¿Qué es lo que más te costó a la hora de escribir?

 

¿Costar? No sé, ¿sentir? Vivía cada palabra como única, descomponer mi mente era locura… sentir en mi cuerpo la rabia… el aullido del lobo… palpar el amor visceral, erótico, sin nombre impuesto, descubrir de forma primitiva el daño que nos hacemos los humanos, ya seamos hombres o mujeres, las miserias políticas, las guerras malditas… aquellos años vivía desdoblada y no censuré nada mientras escribía…

Me lancé al precipicio creativo sin más… la percepción de ser otra persona, la sentí de inmediato. Pude sobrevivir y seguir creando, escribiendo, pintando abiertamente. Nací de nuevo

 

 

8.—Madrid, la presentación, ¿cuándo y cómo surge la posibilidad de escenificarla?

 

Surge… Cecilia Anahí y yo lo hablamos… Ella conocía mis obras, a través de Araña editorial. Me pidió hacer una prueba y la hice dócilmente y me dijo de inmediato después de su increíble trato escénico: “Es tuyo el papel” …Y… Dejé que sucediese de forma sencilla, como si estuviese jugando a hacer el teatro que ya imaginaba de niña.  Ella dramatizó para su MONTALVO mi historia y yo después me negué a hacer el papel… ¡Me rompería en pedazos! Cecilia Anahí ocupa mi lugar… no hay explicación, supongo que ella tiene la suya yo solo seguí el “camino muy estrecho” que era la explicación al título que me dio mi maestro, Adares.

El sábado 9 y el domingo 10 de Julio fue la primera presentación.  El ambiente que se genera en el teatro Montalvo es muy especial… incluso los que van a ver la obra parecen protagonistas; el entusiasmo se nota a raudales. Nada protocolario si no integrados en el ambigú como si alguien mágico estuviese explicando lo que iba a suceder. De inmediato ¡sucedió! Una explosión de energía psicodélica parecía manejar todo, los actores, el decorado, incluso el silencio eran lo que yo había vivido escribiendo y después llegaron los aplausos, los silbidos, los bravos, los gritos… hacia mucho que no estaba en un lugar tan vital, esencial, natural

Día 10… lo pasamos en el ambigú con un grupo de música y el Perfil de los perros librito, junto al baterista… y la siguiente función ya estaba poseída por el misterio…. Volvieron las perras, el perro, los aullidos de las lobas… Cecilia Anahí sensual… enorme actriz, el macho, el amo… tirando del cordel atado a los cuellos de las perras… a demostrar que algo se está haciendo mal, utilizando políticas falsas que oscurecen la comunicación natural, entre hombres y mujeres. Utilizar la política de una manera irresponsable, crea aún más violencia….

Pensar en la presentación, es sentir como una fuerza enorme me elevase hasta la Tundra donde habitan los lobos, cierro los ojos y mi piel se eriza… Pierdo el miedo a mostrar algo que siento y reclamo que debemos seguir creando cultura y no destruyéndola.

 

09. --¿Qué te llevas al asistir?

 

Lágrimas…  catarsis, asombro... desdoblamiento corporal, incluso no podía creer como mío, lo que escuchaba, las palabras convertidas en acción… como si una gran llamarada me  estuviera salvando de un mundo mediocre, anodino… y me elevase a un Parnaso donde dialogar abierta en canal,  y sin despreciarme, sin sentir más que la libertad de existir, eso, la  libertad de expresión gracias a los actores, geniales como actuaron, tan naturales, tan primitivos. Tenían tanta fuerza. Jamás había visto en obras de teatro, la desnudez de mostrar la violencia de género… la verdad natural no impuesta, me sentí agradecida de que hubieran sentido lo que yo, viviendo una vida extrema, dañina… y después el público… Créeme que cuando estábamos dando las gracias desde el escenario, me llamó la atención, un niño de tres años, daba saltos y aplaudía feliz, increíble momento. Su padre será un futuro escritor de Araña editorial.

Fue un regalo asistir a algo que nos une al espíritu y nos da calidez al alma y además aprender cómo podemos crear, enseñar a humanos sin prejuicios a través del Teatro… la literatura, la poesía.

Creo que va mucho más allá de lo que podemos imaginar o desear.

 

 

10. -- Ciclos se abren, se cierran, se vuelven a abrir. Quizá hay que llegar al límite para reiniciar algo de lo que aún no estamos conscientes. Ahora, y ya para finalizar.

En estos últimos años que has leído, que has descubierto (algún autor) hasta el límite de impactarte. Regálanos unas últimas palabras sobre cualquier tema que te interese… una confesión, un deseo, una recomendación, lo primero que te venga a la mente.

-Es curiosa esta pregunta. Yo sí creo haber llegado al límite y por eso me ha dado por leer libros que tenía guardados para cuando llegase este momento y poder retomarlos ya madura…. Son muchos los últimos leídos, quizás vas a sonreír sobre los actuales:

 

“La naturaleza de las cosas”, Lucrecio. “Qué es verdaderamente el estructuralismo”, Gianni Puglisi. “Qué ha dicho verdaderamente Berkeley”, M. Manlio Rossi. Poesía y prosa literaria de Gérard de Nerval (estoy con él ahora). Los claros del bosque, María Zambrano.

Hanah Arendt, tengo previsto leerla. Siempre a Friedrich Nietzsche o lo que digan sobre su filosofía…

Algunos más, siempre toco los libros y los miro, con ello me conformo.

No pienses que los leo de un tirón… indago en su página, curioseo y me gusta que me lleven a sus tierras pasadas

 

Sí que he descubierto en estos últimos años en especial a un autor que me complace   leer: Jacques Derrida, y que me ayudo a entenderme, cuando escribí “El perfil de los perros”, a través de uno de su libro “Espolones”. Este libro me lo recomendó Andrés Alonso Martos (filósofo) que tuvo la gentileza de hacer la sinopsis de mi libro, ahora obra teatral.  Actualmente estoy leyendo a varios autores para Araña editorial. Dos americanos, uno español, dos venezolanos y varias mujeres. Espero que estos nuevos retos se hagan realidad.

 

Una confesión… huir de la ciudad, odio los proyectos mediáticos para turistas… la hipocresía política, la ciudad desculturizada aún siendo ejemplo de historia ancestral.

Me cautivó Cercedilla-Madrid. El teatro Montalvo. 

 

-¿Un deseo? 

Sacar la nueva edición ampliada de PUI_MIC-. 

Me gustaría ser editada de nuevo en Araña editorial, cuentos y poemas escritos en “La habitación roja''. 2019-2022

Enamorarme, renacer en el viento salvaje de la vida, crear una casa para artistas lejos de la ciudad, llenarla de arte y poner mis alfombras de Hamadan – Persia-  visitar algún desierto y ser estrellas y dunas… jugar con los niños juegos creativos …. ¿Ser romántica?

 

No sé Juan Carlos ¿Qué os recomiendo? Cualquiera de mis deseos…. O simplemente la belleza. Buscadla. 

 https://herederosdelkaos.blogspot.com/2022/08/Entrevista-a-Julia-de-la-Rua%20.html?fbclid=IwAR3d2pV5qFIq01SejRqf8PkIoDpLi0C179gvLxiA1jBn8CQoaE36wOr4Ckw




martes, 12 de julio de 2022

TEATRO MONTALVO- PRESENTACIÓN : EL PERFIL DE LOS PERROS- Autora Julia De la Rúa


La mujer tiene demasiados nombres impuestos

 

La verdad de la mujer

 

Rocío Garcés Ferrer

 

 

«Mujer es un nombre de esta no-verdad de la verdad».

J. Derrida, Espolones

 

Podemos decir que El perfil de los perros es, a primera vista y sólo a primera vista, un camino angosto, estrecho y oscuro, difícil de recorrer; es el camino que el poeta Remigio González «Adares», poco antes de morir, le propuso atravesar a Julia para alcanzar la «otra voz»: su voz. La voz de una Julia liberada de todo convencionalismo, «ya sin metáfora»; o como le gusta decir a ella, una voz convertida en «una palabra sin nombre», imprevisible, directa y primitiva. Por eso este libro es también –y sobre todo– el relato poético de una transformación; o, más bien, el relato poético de varias transformaciones. Y es de estas transformaciones de las que me gustaría hablar hoy.

En primer lugar, porque aquello que aquí se trata de transformar, y en cierto modo de deconstruir, es, en una sola palabra, la palabra «mujer». Y el hecho de que yo esté aquí sentada hoy tiene algo que ver con mi condición sexual femenina. Vistas las cosas desde esta perspectiva, he de confesar que lo primero que me vino a la cabeza cuando me puse a leer El perfil de los perros fue la siguiente pregunta: ¿Qué hubiese sucedido si Nietzsche, si Zaratustra, hubiera sido una mujer? ¿Acaso no arremetería «a martillazos» contra la palabra «mujer» y contra todas sus máscaras?

Quizá la palabra «mujer» sólo sea eso: un semblante, un efecto espectral, discursivo, un producto más de la vieja máquina falo-logo-céntrica –esa máquina de la producción del sentido que gira en torno al «falo» como significante privilegiado–, disimulando así, detrás del nombre-máscara «mujer», una ausencia fundamental. Hagamos una prueba. Abramos el diccionario y busquemos a una mujer en la palabra «mujer». El diccionario de la RAE recoge las siguientes acepciones:

 

1.              Persona del sexo femenino. El baño de mujeres de la estación.

2.             Mujer que ha llegado a la edad adulta. Se ha hecho una mujer.

3.             Mujer que tiene las cualidades físicas y morales especialmente valoradas en una persona adulta de su sexo. Me pareció toda una mujer. Tan mujer como la que más.

4.             Mujer casada, con relación al marido.

5.             Afect. coloq. Se usa para dirigirse a una persona de sexo femenino, generalmente con un matiz conciliador. ¡Mujer, qué susto me has dado! ¡Mujer, no te enfades!

6.             Mujer de letras, la que cultiva la literatura y las ciencias humanas.

7.             Mujer de su casa, la que con diligencia se ocupa de los quehaceres domésticos y cuida de su hacienda y familia.

8.            Mujer fatal, aquella cuyo poder de atracción amorosa acarrea un fin desgraciado a sí misma o a quienes atrae. Se usa referido principalmente a personajes de ficción, sobre todo de cine, y a las actrices que los representan.

9.             Mujer mundana, prostituta.

10.         Mujer objeto,  la que es valorada exclusivamente por su belleza o atractivo  sexual.

11.          Mujer perdida o mujer pública, prostituta.

12.         Buena mujer, se usa para llamar o dirigirse a una desconocida.

13.         De mujer a mujer, con sinceridad; de igual a igual.

14.         Ser mujer una niña o adolescente. Haber tenido la menstruación por primera vez.

15.         Tomar mujer un hombre, contraer matrimonio con ella.

 

¿Qué es entonces una mujer? ¿La mujer adulta, la mujer casada, la mujer de letras, la mujer de su casa, la mujer fatal, la mujer mundana (prostituta), la mujer objeto, la mujer perdida o mujer pública («prostituta» dicho de otra manera), la buena mujer, a la que le viene la primera menstruación (nada se dice en el diccionario de la que ya la perdió para siempre) o la que es tomada por un hombre?

El famoso psicoanalista francés Jacques Lacan nos ofreció una respuesta: «La mujer no existe». No es posible dar con el universal «La mujer» que las agrupe a todas en una misma clase; su significado no puede hallarse, por tanto, entre las páginas de los diccionarios porque ellas sólo acceden a su feminidad de manera singular: «Una a una». Pues, a diferencia del hombre, su goce no se reduce a la función fálica; y al situarse así dentro y fuera a la vez de la vieja máquina falo-logo-céntrica, es decir, al ser singular y sin-lugar –en esto consiste su ser «no-todo» para Lacan–, la indeterminación de su goce nos encaminaría hacia la pura ex-sistencia[1]. Traigo esta idea aquí a colación porque en los poemas de Julia he encontrado una rebeldía provocadora, una destrucción «a martillazos» de los nombres de mujer cuando, por ejemplo, escribe su propia lista:

 

La mujer amiga

enemiga por excelencia

La mujer competitiva

perversa por excelencia

La mujer política

macho sin sentido

La mujer fea

arma letal para la belleza

La mujer-mujer

veneno sin fortaleza

La mujer ban-de-ra

a la hoguera

La mujer banal y puta...

Y la mujer niña...

 

También he encontrado en sus versos un deseo liberador que se anuncia y se enuncia siempre en un más allá de la palabra «mujer», en un lugar donde primitivamente poder ex-sistir:

 

La hembra, sólo uno: su ex-sistencia

 

El primer movimiento, el provocativo-destructivo, puede ser leído entonces como el deseo de acabar, de una vez por todas, con la idea de la «mujer-verdad» y con «la verdad de la mujer». Ya que, en este caso, tal y como señala Derrida en un texto dedicado a Nietzsche: «Es el “hombre” el que cree en la verdad de la mujer, en la mujer-verdad. Y en verdad las mujeres feministas contra las que Nietzsche multiplica los sarcasmos, son los hombres»[2]. El feminismo es aquí entendido como aquella operación por la que una mujer quiere asemejarse al hombre, asumiendo la ilusión viril que conlleva el efecto de castración, del cual la mujer se encontraba ya liberada al habitar la no-verdad, el sin-lugar o el no-todo; al ser, por tanto, el semblante de la ausencia de esa verdad (que no es otra que la verdad falocéntrica). Julia se refiere a esta guerra de la mujer contra la mujer, bajo el título «Armas de mujer y guerras sin nombre», cuando dice:

 

Mi peor guerra: la guerra con la mujer

La guerra de mujeres o con mujeres

Qué cruel destino

ser-mujer participar-en-guerras-de-mujer

y no salir indemne hacia el camino

del hombre

Ése es el mal de la mujer y del hombre

Nuestra guerra de mujeres

 

El proceso de liberación, metamorfosis y transvaloración al que Julia nos invita en El perfil de los perros –éste sería el segundo movimiento– pasa entonces por deconstruir el «efecto de la castración» no sólo en la «mujer», sino también en el «hombre». Con esta finalidad nos describe de forma transversal, a lo largo de todo el libro, el relato de tres transformaciones operadas sobre el nombre «mujer».

La primera de ellas,  la «mujer-perra», equivaldría al «camello» de Así habló Zaratustra. Si para Nietzsche el camello corresponde al espíritu de carga y de veneración, a la renuncia y a la obediencia del «Tú debes», para Julia la figura de la «perra» encarna la sumisión de la mujer a su amo, una relación de esclavitud –hoy diríamos de «violencia de género»– que subvierte al transformarse en «hembra-loba». En este caso, la loba salvaje y libre se asemejaría al «león» de Zaratustra, (el «Yo quiero»); y del mismo modo que el león «quiere conquistar su libertad como se conquista una presa y ser señor de su propio desierto» para dar lugar a «la libertad de un nuevo crear»[3], la


[1] «Creo en el goce de la mujer, en cuanto está de más... ese goce que se siente y del que nada se sabe, ¿no es acaso lo que nos encamina hacia la ex-sistencia?», J. Lacan, Aún. El seminario: libro 20, Paidós, Buenos Aires, 1981, p. 93.

[2] J. Derrida, Espolones. Los estilos de Nietzsche, trad. de M. Arranz, Pre-textos, Valencia, 1997, p. 42.

[3] F. Nietzsche, Así habló Zaratustra, trad. de A. Sánchez Pascual, Alianza, Madrid, 2003, p. 54.

 

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