sábado, 4 de julio de 2015

A MIS AMIGOS LOS POETAS---------- DE LAS HABITACIONES



HABITACIONES :
En estas habitaciones, es donde vamos dejando que nuestros cuerpos se consuman con las vivencias cotidianas.
Donde  a veces inconscientes permitimos que se desvanezca el alma en vano, en poder de la ignorancia.
Dónde ajenos a que el tiempo existe pero se acaba para la vida terrenal, dejamos de exprimir cada instante como si fuera el ultimo hálito que nos quedara.
Habitaciones, estancias, cubículos... o como queramos llamarlas.
Dónde queramos o no, ellas nos condicionan con sus formas y dependiendo con quien las compartimos, si es con un ser humano a con nuestra propia Soledad
Y
¿Cuántas en mi existencia?
Vago por la ondulada línea de los recuerdos y llego a una rosada.
Allí, en la noche,  buscaba calor para mis pies helados, y dejaba caer un brazo fuera del lecho, para que algún ser especial lo arropara... - habitación de niña, siempre soñadora, siempre en busca –
Otra habitación...La del destino. Esa que ha cobijado mi cuerpo  y razón, mi alma y mi espíritu...inflexible casi siempre en su refugio, extrañamente deshabitada en los conceptos... más en los valores. Vacía habitación  en el compartir verdadero.
Habitación mundana donde dejé el espíritu valiente que conquistara... conquistara   baluartes de gentes extrañas, que asustadas se alejaban.
¿Cuántas habitaciones en mi existencia, han hecho estallar la sinrazón? 
En todas dejé mi propia forma...sin perjuicios, sin sentimientos de perdida, sin desear nada... sólo con la entrega... y las ansias de concordia.  
¿Cuántas más, en mi próximo existir?  


Mi cuerpo y la soledad.

Busco el placer.
Quizá  un baño caliente me libere del deseo.
¡Todo un ritual!
Llenar la bañera... toallas suaves... cepillos... cremas... sales... 
Música sensual... luz tenue...
Me sumerjo en la calidez del agua 
¡Si pudiese deshacerme y ser ella misma!   
Cuanto tiempo desde que intente escapar de mi mente y busque el placer a solas...
La cabeza sumergida me hace sentir el sonido del agua.
Sin saber por qué, mis manos recorren los senos ya turgentes...  
Las piernas suaves y redondas...
Una oleada de angustia, a estrujado al estomago desprevenido...
¡Quiero escapar! ¡Salir del agua!
Él se impone.  Habita  este cerebro mío que se niega a expulsarlo.
¡Que asco! ¿Por qué soy así?  ¡Tan débil!
Y quiero el placer  compartido con el que amo. 
Odio mi DEBILIDAD.

Habitación del amado

¡Que extraña  sensación  acceder a la pobreza,
¡Vagar por ella  cuando se ha vivido el lujo!
Subir escaleras llenas de olor nauseabundo 
Que llevan al cuarto donde dormita él amado.
Traspasar una puerta llena de polvo y miserias,
Cruzarla y seguir descubriendo más olores
De habitación que no abre jamás sus ventanas.
Habitar el lecho sin almohada,
Dejarse abrazar, besar, poseer... entre cuatro paredes llenas de moho
Que se acercan a cada suspiro y te inyectan humedad al compás de cada beso.

Suelos de cien años, oscuros por esos años y el polvo que pocas veces se limpia.
Descalzos los pies quieren recorrer el exiguo espacio que lleva a otras “habitaciones” donde vomitar el desencanto.
Sólo unas grandes manos quieren evitar que los pies se manchen y les calzan unas zapatillas que apaciguan el alma.
La música de un viejo casette, trata de mitigar el ruido del piso de arriba. Carreras de un perro jugando, y voces de personas en un idioma desconocido.
Olor a droga, a alcohol  y sexo se mezclan y traspasan  los centenarios techos...
Y no sé si es noche
O día
Ya que las ventanas siguen cerradas.
Ya en la quizá madrugada despierto.
Solícito el amado acaricia mi cuerpo.
Es feliz, porque a él le fue arrebatado el lujo
Y
Besos, sexo, amor se conjugan en esta habitación pobre, de emigrante que es amado por su amada. ..WWW.JULIADELARUA.COM


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