sábado, 26 de octubre de 2013

Nómada esquizofrenia. REVOLUCIÓN


Nómada esquizofrenia
Rumbo hacia el ocaso
Nuevo despliegue   de  REVOLUCIÓN  hacia los atardeceres
Suena el alma como diapasón  escondida las cuerdas de un violin
Danza el misterio  y el gato negro escala las verjas cuadriculadas de mi nuevo hogar
Hogar nómada de bella esquizofrenia
Humana subo y bajo las escalares pálidas
Luces de sombras y césped acaracolado
Hierbabuena abandonada y seco naranjo
Bamboleo en su inercia de esquizofrenia bella
Olores  apolillados emergen de armarios en los que debo guarecer mis vestido
No duermo por ello
Escucho rock…dicen que ya murió hace tiempo
Mas yo se que el tiempo no existe y desde un destartalado casete
que   robé de mi antigua morada …. Salen  guitarras volando
violines que danzan atados a mis manos
Y sigo soñando que en el ocaso  seré  luz de amaneceres  caóticos
Pincel y olas de color convertido en montañas
Revolución, esquizofrenia, abandono, dolor, angustia, mediocridad…. 
que doblo en servilletas negras y lutos desenfrenados.
Escarbo la tierra del jardín con mis manos  ayudada por  las patas de Coco, mi perrita loca
 Allí escondo mi  esquizofrenia azul, la tapo con  pirámides de cristal
Michi y Barrilete chupan el roció cada mañana  posado sobre la tumba misterios
¿Nacerá un olivo? ¿O florecerá una estrella?
Nómada  Esquizofrenia.

TÚ................................

TÚ 

Un instante que me ofrece el recuerdo y mi espalda se hace añicos y los dientes se convierten en agua de tanto apretarse unos a otros y de tanto acumular el flujo que llaman saliva.

Pero yo llamo impotencia a este estado al que tus palabras me han llevado y cierro mis ojos para encontrarte en algún lugar del cosmos.

No te quiero etéreo

te quiero de carne

de hueso

de piel

de impúdicos sabores

de perfumes sudorosos

o con olor a alcohol

Tus palabras son una encerrona...

Son un anzuelo enhebrado en hilo invisible

que has lanzado a mi mar

Debería odiarte por llegar cuando sé que no puedo

tenerte; cuando ya había olvidado los placeres

lujuriosos de la carne o los atrevidos abrazos

inocentes

Debería enterrar tus palabras escritas en el fondo de

un barranco, de ésos que habita un gran río lleno de

rápidos y simas de donde esas palabras no pudiesen

escapar

Pero no lo hago, ya que son ese nexo que me

ata al mundo

a la existencia, aunque sea anodina

Me sirven para reinventarme cada día

para que ellas me lleven a la belleza de los

atardeceres que me invento a tu lado

a los eclipses de luna

a las tormentas de rayos violáceos

a los perfumes místicos

ya que no tengo los tuyos de hombre

Tus palabras me valen ahora

¡pero quién sabe si algún día también inventarán una

forma de suicidio por no tenerte!