viernes, 23 de agosto de 2013

LA IGNORANCIA Y OTRAS FASCINACIONES


El pasado sigue siendo presente
¿el presente seguirá siendo futuro?
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¿Se ha convertido nuestra existencia en una ficción? Así lo creo. No es posible que todo lo que hoy nos rodea sea autentico, real; más bien me parece tan artificial y vana nuestra realidad, que es imposible que exista. El terror se ha adueñado de nuestras vidas, y sin embargo ya no lloramos. Vemos a diario miles de muertos asesinados por los ignorantes que poseen el poder y permanecemos impávidos. Es más, nos negamos a reconocer que esto está sucediendo. Descubrimos día a día cómo los políticos se pavonean ante sus súbditos, destapando su aberrante conducta al utilizar el poder en beneficio propio o sólo de muy pocos, robando, permitiendo que la pena de muerte exista, avasallando pueblos de culturas milenarias, pueblos a los que debemos tanto de su saber, de su forma de vida, de su idiosincrasia... Permitimos el racismo más aberrante olvidando que por nuestras venas corre la misma sangre del que odiamos, engañamos, mentimos... somos hipócritas porque quizá así podemos obtener algo más material sin darnos cuenta de que esto nos encarcela y nos convierte en seres faltos de verdadera libertad. Ficción. Sólo eso es nuestra existencia. La vida no existe. Habitamos la muerte. Pero no la muerte liberadora de nuestra materia corporal, si no la muerte del espíritu, la muerte de los valores, la cultura, el arte, la pasión, la libertad, el amor.  ¿Y si no es así por qué estamos sumidos en la indiferencia y en la falta de compromiso? ¿Por qué hoy en día se recurre a cualquier tipo de droga para seguir soportando nuestra propia levedad? ¿Por qué nos refugiamos tan en nosotros mismos, incapaces de Dar a los demás porque sólo esperamos de ellos? Ficción. Una ficción creada adrede para la destrucción de la vida. Una ficción a la que se nos ha acostumbrado, sobre todo a nosotros occidentales, para que podamos ser marionetas del imperialismo. ¿Si no por qué las imágenes destruyendo vida en las torres gemelas de la ciudad de Nueva York nos parecen de una belleza indescriptible, dignas de un film de ciencia-ficción? ¿Por qué las continuas guerras, los campos desolados, los tanques, las bombas cayendo sobre civiles, la falta de amor y comunicación ya no nos sorprenden y seguimos sin conmovernos? ¿Por qué seguimos empeñados en ser pueblos que se han acomodado a la dictadura del materialismo y del consumismo? ¿Por qué se valora más tener un cochazo, cuatro televisores por familia, miles de aparatos electrodomésticos, todos y cada uno de gran inutilidad, ropas de marca la mayoría de las veces feas y carísimas, rendidos a los sistemas informáticos, Internet, telefonía móvil, etc., con los que comunicamos nuestros sentimientos sin darnos cuenta que nos estamos mintiendo y estamos olvidando el sonido de nuestra voz, la belleza de la palabra oída? Todo esto y más ¿no es una ficción? ¿No es una ficción que las nuevas tecnologías se estén aliando con los imperialistas, las hegemonías, para abocar a los hombres y a las mujeres a la inutilidad de los sentidos, a ser simples pedazos de carne sufridora? ¿Ficción no es mentirnos, ajenos ante tanta masacre?...
Ante el gélido frío que me recorre impuesto por la Gran Ignorancia añoro las lágrimas. Quiero sentirlas, limpiarlas con mis dedos cuando invadan mi rostro, incapaces de permanecer en mí por el inmenso dolor que siente el alma ante la barbarie. Quiero bañarme en niebla, volver a sentir el rocío posado en las flores, recuperar la mirada envuelta en arcoíris, acariciar los rostros de mis amigos, pasear de la mano de un hombre, decir te quiero una y otra vez sin miedo... quiero que se me devuelva la pureza y la ingenuidad, que se acaben las guerras, que no me cuenten tantas historias tétricas, quiero ser tan visceral, tan natural como las plantas o los animales, vivir lo cotidiano desde el sentimiento simple y llano... me imagino como los primeros pobladores de la tierra, primaria, viva, rotunda, capaz de expresar la creatividad de mi espíritu sin premisas, sólo sintiendo la dulzura del instante creativo... sintiendo el alma palpitar conmoviéndose hasta la locura...
Julia De la Rúa.
www.juliadelarua,com
 

2 comentarios:

  1. Julia, expresas con una gran belleza y autenticidad el horror del mundo en que vivimos. Creo que hoy, todo es peor porque hemos crecido como una plaga a lo largo de mi existencia, y estamos destruyendo nuestro mundo y la técnica nos lleva a velocidades mayores que las de nuestro cerebro y nos domina en vez de ser útil instrumento. Pero no hubo un tiempo maravilloso anterior, quizás hubo una edad en que veíamos lo hermoso y no conocíamos la historia de la humanidad, o nos tocaron trocitos de época en que sentíamos que todo era maravilloso y que podríamos cambiar el mundo. Pero, lamentablemente, no era mejor la humanidad, eran menos, menos técnica, podían destruir menos, pero siempre hubo quienes explotaron a los demás y dirigieron su pensamiento...Muy, muy hermoso tu escrito y lo que en él estás expresando. Myriam

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  2. Ya lo decía Confucio.
    Lo que más me preocupa es el deficiente cultivo de la Virtud,

    Que lo estudiado no se ponga en cuestión,

    Que no se sea capaz de seguir los principios que se han aprendido

    Y que lo malo no se pueda cambiar.

    Gracias Myriam... de lo que dices hablaba Confucio, pero por qué no buscar la BELLEZA... antes, ahora y mañana va a estar presente porque en realidad en tiempo no existe al menos como lo concebimos, si hablamos a través de nuestras almas conmovidas, tal vez moderemos lo burdo que nos atenaza y no nos deja crecer hacia una paz en el mundo. En verdad odio las guerras donde los niños mueren como en Siria! No puedo soportar esta aberrante actuación política. Tal vez por eso ando más sensible.
    Un abracito Hermosa!!!


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