jueves, 6 de junio de 2013

MANUEL LACARTA - MARGOT EN LA PLAZA DE CASTILLA


PROHIBIDO ESTÁ BESARLA


Esta noche prohibido está besarla,

acariciarla suavemente con los dedos

de la mano, inclinarse para oler

su perfume, de repente tocar

su tersa piel. No se puede ahora

hablar junto a su oído, con la lengua

hacerle cosquillas en los codos,

las orejas, entre las finas cuentas

del collar que luce en la garganta.

No está permitido ver y remirarse

en el fondo de sus ojos, desenredar

el laberinto de su pelo. Esta noche

la casa y el universo de repente

se han vuelto un lugar oscuro. Casi

ya no lo recuerdas, pero fue de esa

extraña manera en que todo

sucede. Nos quedamos solos

cuando el mundo y ella nos dejan

definitivamente al margen

y nos abandonan, nos colocan

una venda sobre las arrugas

de la frente y cada pliegue

de los párpados, llenan

nuestro correo con adioses,

“hasta luego” y “hasta pronto”; entonces,

corremos las cortinas y Vivaldi

suena atronador en todas partes:

el salón, sobre la mesilla de la cama,

dentro del frigorífico de dos puertas

y también en la mesa llena

de papeles del despacho. Qué

locura esa música ensordecedora.

Tan tarde. Cuando la gente duerme.
 
 
http://www.aranyaeditorial.com/003.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario