viernes, 3 de agosto de 2012

¡RECUERDOS DE LIBERTAD Y DENUNCIA!


PIRATEO ARTÍSTICO Y EL MERCANTILISMO EN EL ARTE.
... Durante el mes de agosto mis ojos atónitos observaron a través de TV. La destrucción de miles de cedes de los cantantes más actuales. Formaban un cúmulo de rostros y títulos fotocopiados y envasados en porta cedes trasparentes que formaban una surrealista escena, ya que, desperdigados en una gran planicie, eran destrozados por una maquina excavadora manejada por ediles del departamento (se supone de cultura) del Ayuntamiento, y custodiada la escena por un nutrido grupo de la policía nacional.

Me imaginé a todos aquellos rostros llorosos proyectando sus lágrimas y su música hacia las nubes para que fueran esparcidas por el planeta tierra. También me pregunté por qué esa absurda decisión de destrucción banal ante los ojos de miles de personas que veían el programa de TV al igual que yo, y que en muchos de los casos nunca podrían comprar los cedes en tiendas o comercios “legales” debido a los altos precios mercantilizados. ¿Por qué no se opto por otra solución no destructiva como por ejemplo el de ofrecer el producto a colectivos o asociaciones benéficas que hicieran un mejor uso de ellos?

Días después en uno de las estaciones de metro de Barcelona, pude comprar sin problemas dos cedes por 6 E cuando en los grandes almacenes su coste hubiera sido de 36 E. Confieso que sentí un placer inmenso al poder tener por fin en mi poder la música y las voces de artistas que llenarían mis muchos momentos de feliz soledad. Desde entonces disfruto de las miles de formas atractivas y mágicas que me ofrece él pirateo y me pregunto por qué otros miles de personas de las muchas que carecen de medios suficientes se tienen que conformar con ver a los rostros y la música de sus cantantes favoritos a través de escaparates o medios publicitarios.

¿El pirateo en el arte no estará motivado por el mercantilismo en el arte? ¿Quién puede nutrir su alma y espíritu con la música, la literatura, o el arte en general, comercializado?

En mi recorrido veraniego por la que dicen ciudad moderna y europea, Barcelona, mi consternación e impotencia se sumo a la de las personas que me acompañaban. Todos y cada uno de los museos que quisimos visitar fueron obligadamente rechazadas su visita, debido a que el costo de sus entradas (10 E por una exposición de fotografías, otros muchos euros por visitar la Sagrada Familia o las casas de Gaudi) hubiera vaciado nuestros bolsillos de euros reservados para las necesidades básicas. Así abandonamos la ciudad conformándonos en visualizar la decadencia que muestra nuestra sociedad mediatizada.

Me parece bastante penoso que la gestión política imperante se vanaglorie de su "democracia" cuando es capaz de cargar al arte en general, con impuestos tan elevados que se puede considerar su consumo y disfrute, como artículos de lujo.

¿Desde cuando y por qué algo tan preciado y necesario para los seres humanos como la música, el teatro, el cine, la pintura, los museos o cualquier otra manifestación artística deben de ser algo selectivo y sólo reservado para unos pocos privilegiados? ¿No será por qué interesa tener a cuantos más ciudadanos mejor, embrutecidos y anquilosados en la pobreza de mente y de espíritu?

Reiteradamente se masacra a la manifestación más natural que emerge de nuestra realidad humana, y así, reiteradamente, el ansia de libertad se manifiesta en forma de pirateo, trapicheo, o tejemaneje como repulsa a lo establecido por los intereses del estado y mercantilismo. Si pensamos bien todo deja de ser legal cuando el poder no puede percibir impuestos para engrosar sus arcas con las que sufragar gestiones que nada tienen que ver con las necesidades reales de la sociedad...

El acto de piratear no es ilegal, se convierte en ilegal a través del consumidor que es el que demanda el producto, ya que es en la transacción vendedor comprador cuando se deja de genera impuestos, hasta entonces se han ido cumpliendo todos los requisitos ya que, hasta los soportes vírgenes pagan impuestos a la sociedad de autores, a sí como cualquier otro método para piratear como: fotocopiadoras, ordenadores, y por supuesto todo lo que conlleva su utilidad: papel, electricidad, tintas, pinturas, etc.,

El Pirata existe a través de los siglos como única forma o necesidad de subsistencia o abastecimiento ante el abuso de poder que impera en el mercantilismo abusivo y totalitario en este caso del Arte. ¿Hasta cuándo?

@juliadelarua. Revista el Jardin. 2006

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