sábado, 15 de mayo de 2010

CAZADOR DE FLORES. BENJAMIN LÓPEZ GUERRERO

En la mitología maya Ixchel (pronunciado [iʃ'tʃel], "La blanca") era diosa del amor, de la gestación, de los trabajos textiles, de la luna y la medicina.
In memoriam a Xolo Xochitl

El 30 de Diciembre del 2008 Recibí un mensaje vía internet de Benjamín López Guerrero. Me inquietó por su contenido y más porque venía de una persona a la que no conocía.
El mensaje hablaba de los duros momentos por los que estaba pasando debido a que no podía cumplir la promesa hecha a una niña indígena llamada Xolo Xochitl y que había fallecido a consecuencia de ser infectada del virus del sida por negligencia médica en un hospital estatal de México. Todo el mensaje parecía algo tan surrealista que tuve que leerlo varias veces pensando que podía ser una broma de alguien que quería llamar mi atención de una manera poco común, hasta que pasada mi conmoción me puse a leer un archivo adjunto, una novela titulada: El cazador de flores.
Cómo Teseo tirando del hilo para encontrar en el laberinto entramado a su Elena, en mi caso la necesidad fue la de encontrar la respuesta a la pregunta que le había hecho a Benjamín, la niña indígena: ¿qué es el amor?
Al leer y profundizar en la historia era como ir deshaciendo la urdimbre con la que la vida había tejido una gran tela y donde los personajes de la historia me iban mostrando al tirar de sus hilos, un camino enigmático, vital, eróticamente puro, que me cautivó y que me hacían caminar hacia su mismo destino asida de la mano de una Causalidad… sin duda una causa hábilmente tejida para llegar hasta mi. Lo que fui descubriendo me dejaba sumida en el más absoluto de los silencios a los que te someten las pruebas que hay que pasar y jamás renunciar. No hubo preguntas, ni por lo tanto dudas y me vi contestando a Benjamín para interesarme por su obra
Un año después estoy escribiendo estas palabras que aparecerán en una gran obra literaria a la que me siento unida por afinidad y compromiso pero No me atrevo a hablar de El cazador de flores, de lo que descubrí, habite, y también de la muerte positiva a la que me sometió, porque siento que la historia les pertenece con absoluta idiosincrasia y hegemonía a su autor y a Xolo Xochitl, ya después de haberse cumplido la promesa, y por lo tanto, solo ellos, tienen el derecho a hablarnos a cada cual como queramos admitirles, yo sólo fui su cómplice para que esa promesa pudiese seguir el camino que había establecido el destino y cuando no es posible como en el caso de Benjamín por las formas impuestas por los medios obsoletos de conducta mercantil de editoriales totalitarias, actúa La Causalidad o Consciencia, en este caso, creo sin dudarlo, de Xolo Xochitl que tiró de su hilo plateado para encontrar su ente terrenal, y allí estaba yo en un final de año envuelta en un entramado, pero necesario enigma.
Sí me gustaría, aportar mi experiencia femenina en búsqueda del amor -o al menos de tratar de saber o encontrar o recibir ese don que nos hace sentir vivos y existencialmente útiles- en una obra, donde la feminidad es descrita tan bellamente por un hombre.
Mi condición de mujer escritora y también empresaria desde hace muchos años me ha llevado a habitar desde casi adolescente el insólito universo para muchos, de la mujer liberada de las sociedad arcaica y machista; en mi caso mi liberación vino asociada a la necesidad de sobrevivir en soledad en una sociedad que me había enseñado a respetar al hombre por encima de su mediocridad o agresividad. La debilidad femenina era tan patente en mis primeros años, que deambule durante mucho tiempo atada al concepto social muy marcado por los machismos no solo masculino, si no también femeninos y de los estados políticos y sociales que marcan las reglas. Una inesperada separación matrimonial me hizo tomar rumbos hacia el liderazgo del hombre por lo que pude comprobar cómo su mundo estaba tan desprotegido de conexiones reales como el de las mujeres. Así no tuve más remedio que hacerme a mi misma la pregunta que hizo Xolo Xochitl a Benjamín
¿Qué es el amor? ¿Dónde está? ¿Qué representa en realidad? ¿Por qué es tan difícil encontrarlo?
Gracias a los aprendido en mi vida llena de dificultades pero absolutamente plena, se qué el amor está a cada paso que damos, en cada acción que realizamos desde la necesidad de crear algo constructivo, aunque sea una sola sonrisa a otra persona, responsabilidad en el trabajo, en la forma de ser en la vida cotidiana, de alentar a los demás a seguir por los parámetros de la belleza y la acción solidaria...así el amor está en cada instante presente y futuro… por eso creo necesario que entre hombres y mujeres debe darse esa acción vital de la aceptación absoluta a los sexos primigenios de esencias distintas, tan necesarias para la creación, y de saber aceptarlas; descubrir mundos bellos que se complementen sin pudor en todos los campos mentales y metafísicos… ya sea en el goce de compartir nuestros cuerpos, la comunicación verbal, el compartir cotidiano del trabajo el hogar o la sociedad común, inherente a todos.
Xolo Xochitl desde su inocencia y pureza de niña, no sólo obligó a Benjamín, si no a todos los lectores, a reflexionar sobre nuestras vidas. Nos bambolea como si fuésemos simples moléculas a merced de sus exiguas fuerzas de niña enferma, para darnos con el mazo gigantesco de la pregunta sin frontera ¿Qué es el amor? Me imagino a Benjamín en la basílica de Guadalupe en México donde fue preguntado… entre ese paroxismo social y compulso que siempre la llena de gentes de todos los lugares, gentes ancestrales con sus vestido indígenas, mercenarios del pecado arrastrándose de rodillas para hacer penitencia, vendedores de sueños en formas de dulce y objetos fetiches que generan un poco de dinero para seguir subsistiendo, olores mil... Inmensidad y grandiosidad escénica, y una pequeña niña con su vestido de flores bordado por las manos indígenas de los Otomís, niña sutil y delicada y su pregunta a un joven entre miles que no pensaba ser destino de una Causa, la de hacer saber a todos que la mujer es un humano entendible, sencillo, asequible y no un objeto de deseo del hombre donde descargar los miedos y tabúes enseñados por las sociedades obsoletas de los tiempos pasados. Mi mente se distiende al máximo tratando de visualizar esa escena y aun tiene que abrirse más para tratar de entender que yo en otro lado del planeta estaba cual diminuta flor silvestre esperando el mensaje, la clave y la llave de abrir al mundo la puerta de la sabiduría innata, de la mente natural, de Xolo Xochitl y Benjamín López Guerrero. Aquel día en que la Causalidad me llevó ellos, sólo fui una pequeña flor silvestre, – como me llama Benjamín- a su merced, aunque me manejó con sutileza, con la grandeza de los seres humanos que ven a la mujer como igual a los hombres, con respeto, admiración y afecto y también debo de decir que me ofreció su bellísimo país México, su vida esencialmente bella a pesar de la dureza en la que se mueve... Me ofreció naturaleza, lucha, pasión por saber y dar y entrega también a mi orden de hacer posible editar su libro…. y sin fidelidad a mi persona como mujer amiga, nunca hubiera sido posible para ambos que Cazador de flores se marchase por el mundo a hacer la pregunta exigida por Xolo Xochitl
¿Qué es el amor?
Estamos en un momento vital en la historia de la humanidad. Aunque la humanidad haya pasado por tantos siglos de existencia, las mujeres tenemos la obligación de aprender del pasado. Ya no hay necesidad de mentirnos y seguir con las mediocres conductas humanas. Para que el mundo cambie, nuestro entorno lo haga, es necesario escapar raudos de las fauces e imposiciones de los poderosos y corruptos mercaderes a los que sólo les interesa las diferencias entre sexos … Hay que mostrar , cuidar y mimar nuestra esencia… dando nuestra realidad a través de la inocencia de la pureza y el deber de ofrecernos al hombre sin debilidad, sin parámetros de servilismo, si no como compañeras inteligentes y libres, mujeres formadas en los valores propios a cualquier ser humano... Debemos educar a nuestros hijos varones y hembras en la igualdad, y ofrecernos para enseñarles que es posible olvidar los pasados negativos y hacer que el mundo vaya retomando la forma y la conducta de la naturaleza animal donde el respeto y la comunicación se erige con la hegemonía de los placeres de la vida, para abolir toda esa negritud, oscurantismo y dolor que nos rodea.
Benjamín López Guerreo nos da la oportunidad de introducirnos con él en su viaje tanto emocional como literario. Doy las gracias a los dioses aztecas por utilizarme como talismán o florecilla silvestre para colaborar en construir su sueño y hacer posible su promesa. Como persona coronada en mi -ego espiritual, como a las mujeres mayas por la madre Ix-chel , te prometo Xolo Xochitl, caminar en la fe de que el futuro de igualdad está ya haciéndose en la historia. Me consta que Benjamín nos ayuda en su novela a entendernos y valorarnos y por lo tanto tiene un gran futuro como humano y como escritor que nos irá deleitando con su forma natural y sabia de escribir, alentado también a los hombres y mujeres a caminar por este mundo de la literatura y la lectura, que hoy realizas tú, lector, un universo necesario para la esperanza.

30 de diciembre 2009
Julia De la rúa – Flor silvestre

2 comentarios:

  1. soy brenda hila d alguien a kien Benjamin conoce, tuve el placer y honor de leer el libro y quiero decirle a Benjamin que por favor no deje esto me gusto mucho cazador de flores y sigo esperando el proximo.

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  2. Yo vivo en méxico y el solo hecho de saber aun antes de leer el libro que existen personas que con la gran sencillez del pueblo mexicano puede plasmar una historia de una manera tan brutal que solo la puedo comparar con la muerte causada por el corte directo al corazon por un petalo de flor

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