domingo, 17 de enero de 2010

Excedente humano


Excedente humano: HAITÍ
La tierra se parte en dos cada día. Su derecho a ser naturaleza, a ser vital en su abismo y simas, en su núcleo… la hace convulsionarse, erosionarse, cambiar de continuo. La belleza indescriptible de momentos poderosos como las tormentas, la erupción de los volcanes y sus ríos de lava incandescente, los terremotos, los tsunamis… dan fe de ese absoluto poderoso de la naturaleza. Es su propia renovación de espíritu, la propia catarsis, el ser ácrata y visceral, ser creadora incesante de formas, colores, vidas esenciales para la propia existencia.
¿Pero qué sucede cuando los excedentes de humanos son abandonados a su suerte?
Muerte impura, muerte indigna, degradación a la que las palabras no llegan. Así nos vemos envueltos en dantescos dramas humanos a los que nos someten cada día queramos o no los poderosos países que nos gobiernan.
Guerras y guerras por doquier, enfermedades ficticias, ciudades creadas de papel, de naipes que al menor movimiento se derrumban, y esos naipes solo son humanos que tuvieron la oportunidad de nacer en las cárceles avísales del culo del mundo.
Así nos ponemos indefensos ante los televisores a ver la obra del teatro más destructiva y degenerada de la historia, ya que emplea armas con las que paralizar el alma y la mente, la espiritualidad y los sentimientos, la inteligencia, la razón…
Y qué hacemos? Como cambiamos el mundo? Que *armas* poseemos los humanos para evitar que nos signa aniquilando sin BONDAD.
Me cuesta seguir escribiendo. La mayoría de los intelectuales se someten al SIGLO DEL SILENCIO. Callan…
¿Por qué? ¿Son tan frágiles nuestras armas creativas? ¿Es tan frágil el Amor? ¿ Es tan débil nuestro intelecto…tan ficticia nuestra espiritualidad?

1 comentario:

  1. Julia... no es reiterativo decir que te respeto, ADMIRO y adoro...



    Carol pOp Art, México.

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