domingo, 10 de agosto de 2014

GUERRAS. LA TIERRA SE PARTE EN PEDAZOS. A mis amigos los poetas

 
Se introduce la luz en mi mente, luz que avisa, despierta
Nace el sol hacia levante
Sufre el alma
Camina despavorida hacia un despertar
Somos sólo pies que caminan impotentes ante el peso impuesto
De grasas o huesos y cerebro desvalido...
Difícil imaginar almas o espíritus en este lado de la vida
Teclado oscuro aporreado por falanges en son de guerra
Ruidos exteriores de petardos y bombitas que avisan a la fiesta
Pero… un cerebro con ojos ha visualizado antes un esperpéntico mundo en destrucción
Terremotos que dicen ser provocados para alentar a una 3ª guerra mundial
Países africanos que reclaman libertad para su verdadera idiosincrasia
Su goce de vida, sus bailes, sus danza sensual, sus Jaímas, el te,
La belleza de los atardeceres en los desiertos
Chupando dátiles que se deshacen en la lengua y chorrean el néctar del sabor lujurioso

Mi calle es estrecha y acoge una carpa. Cientos de personas saborean manjares
Pero en mi hay voces...aterran a mis oídos...circulitos que cuchichean y maltratan a los amigos
Sólo me sacude el desencanto, los sonidos de la banda…
Músicos celestiales que en silencio caminan lineales sometidos a las reglas divinas de la notas libres
¿Y yo?
Una ducha que moja los bucles del pelo y calientas mis sentidos heridos
No huelo a perfume de gel suave
Mi piel se áspera con la cal del agua... después
Una toalla envuelve mi cuerpo mientras escribo el vomito del alma
Y
Los pies susurran a mis oídos
Ven... camina
Los ojos se cierran y la saliva acude a la boca…la lengua sale para mezclar el embrujo cual pincel
Que dibuja en el cielo
Es fácil seguir a los diminutos dedos, a las plantas que bailan contentas
Vuelve el sol a mis balcones
Plas plas tortas de calor en mi rostro y toda yo tiemblo
Qué hago atada a una toalla, a un recuerdo de miserias, al terror que me provoca el mundo impuesto
Salta la toalla
Que más da una camisa rota, unas zapatillas gastadas, unos ligeros jeans
Corro despavorida hacia las olas
Al mar mediterráneo
El tiempo no existe
Se que aun piensas que estoy aferrada a un teclado
Pero no es cierto
Burbujea mi cuerpo virgen
Corre detrás de la sal marina
Atrapa a las gaviotas
Se restriega en la arena
Babea de placer, goza el sexo
Aletea el pelo y flota
Él... él… él
Él… él
Me besa
www.juliadelarua.com
 

sábado, 9 de agosto de 2014

CULTURA: TERAPIA PARA EL ALMA ..............."Amigos imaginarios, mundos inexistentes y otras adicciones psicológicas"



"Amigos imaginarios, mundos inexistentes y otras adicciones psicológicas"

Nunca he sido capaz de racionalizar el tiempo-espacio-mente a sí  que en estos momentos de mi vida sigo acudiendo a una serie de adicciones  psicológicas  de las que no quiero o puedo desprenderme, ya que sin ellas posiblemente moriría de una depresión o suicidio. Una de ellas es la contemplación y mi vida  rehabilitada  en  universos paralelos,  para otros extraños o inexistentes.
Contemplar la naturaleza, un árbol por ejemplo, me lleva a sentir  su esencia. La respiración se vuelve profunda y lenta y en escasos segundo soy una parte de ese árbol. La contemplación de los seres humanos, es otra de mis adicciones. Recrear la mirada en un rostro, es uno de los enigmas  más esenciales que he podido contemplar. Ver como ese rostro se va trasformando en otro rostro, que forma una imagen distinta hasta  ser en ese ínstate otro ser humano.  Contemplar el mundo  social ulular a mi alrededor me hace sentir un inmenso compromiso  que de alguna manera da vida a mi desconcierto asociado a la desaprensiva conducta de algunos humanos.
No es un habito que pueda decir que provoco adrede,  el  que me detenga  a contemplar,  si no que este habito  nacido de forma natural me lleva de continuo a navegar en una inercia paralela a la mental, que es la que me proporciona la sujeción a lo cotidiano más técnico, trabajo, socialización, o como llamémoslo vida cotidiana o rutina y en esta rutina de lo establecido dirijo dos empresas un centro  de idiomas y una editorial a parte de la dedicación a la escritura y la pintura.
Estos mundos paralelos en mis primeros  años de vida debieron unirse en algún punto a pesar de la incongruencia de unir las paralelas, pero debió de ser a si  sin remedio.
Mi niñez… un continuo caos de dolor y desconcierto. Nací en Béjar una ciudad de la provincia de Salamanca – España-  situada en la prolongación de la sierra de Gredos. Por lo tanto largos periodos de frio, hielos, nieves, tormentas  y extremas vivencias acompañaron mi vida hasta los 14 años, en que mis padres decidieron emigrar  a la ciudad de Salamanca.
 Recuerdo un espacio de no-tiempo en que me sucedió algo que  ha estado presente a lo largo de toda mi vida. En plena noche mi papa me llevaba en brazos por las calles de mi ciudad y debíamos de  bajar por una cuesta cubierta de hielo y nieve hasta llegar a nuestra casa. Intentó hacerlo conmigo en brazos, hasta que viendo  que era inútil me puso en contacto con el hielo y me deslicé a gran velocidad envuelta en mi abrigo de conejo. Me produjo tal éxtasis que aun debo aspirar una gran cantidad de aire para soportar el recuerdo. Pasado los años y a una edad ya adulta le conté a mi mama que me acordaba de este hecho, ella se extrañó  conmovida, ya que sabía a ciencia cierta que yo debería de tener solamente 8 meses y estaba tan segura de mi edad, debido a que el  abriguito de conejo era de bebe. Nací en Abril y el invierno en la Sierra  se inicia en diciembre así que más tarde ya no pudo ser. Más tarde y no creo que tuviese más de 5 o 6 se años conocí a mi amigo imaginario que era trapecista en un circo. El primer contacto con él fue bajando una cuesta hacia la huerta de mis abuelos. Simplemente apareció a mi lado y se quedo hasta muchos años después.
Esta huerta era mi refugio y mi escapatoria.  No soy consciente que fuese premeditado que quisiese escapar de algún lugar donde sufría  si no que me iba hacia los lugares donde las flores, los campos, el maíz o los tomates habitaban. Allí conocí  a mi amigo imaginario: no tenia nombre  y no recuerdo que fuese necesario que lo tuviese sí que recuerdo de donde venia y como he dicho antes venia del CIRCO donde trabajaba de trapecista. Sabio, bello, dúctil, sensible y de más edad que yo… un tesoro de incalculable belleza que me  deleitaba con sus vivencias por otras ciudades del mundo y   del que no quise nunca desprenderme.
¡VOLAR! Él era  en mi un nexo necesario  al que acudir. Siempre estaba atento a mi dolor, a la angustia que me producía el no poder entender la realidad de mis mayores que obviaban mi conducta o tal vez ignoraban la melancolía de una niña solitaria. Hasta muy entrada mi madurez no se marchó, y creo  que tardo tanto en hacerlo ya no he podido  evitar que los recuerdos de mi niñez, adolescencia y juventud  me produjesen un desconcierto insoportable. Estos hechos son  alguno de los más  significativos  aunque muchos más han  sido y son el  maná  de un camino que aun recorro.
En estos momentos de mi vida, ya he podido   asumir y  aceptar mi condición de niña-mujer rebelde que lo sabe todo de ella misma  o de mujer-niña que aun no sabe a ciencia cierta quién es. Así me muestro ante los demás sin importarme los prejuicios que pueda provocar en contra mía.
Vuelvo de vez en vez a buscar a la Julia niña  que divagaba  entre montañas... y ahora desde la edad madura, la siento  sabía, y  entonces me aferro a su valentía que la hacía unirse a la maravilla del universo, ser nube o viento o aletear junto a su amigo imaginario y las inseparable libélulas. Jugaba con ellas hasta que enredaban sus colores violetas, azules eléctricos y dorados trasparente en sus ojos. Niña julia que vivía la metamorfosis de los sapitos hasta convertirse en ranas, una niña tal vez extraterrestre  que aún me da la mano y me alienta a seguir caminando.
Debo decir que siempre ha sido sumamente fácil traspasar o acceder al espacio Akasico y  que nunca he necesitado tratamientos sicológicos para poder entender mis estados, para otros de locura, ya que eran y son tan reales  y naturales, que no me crean  o crearon confusión para relacionarme  en la vida social cotidiana.  Actualmente estoy escribiendo una historial que habla de todas mis vidas de las que tengo consciencia  desde los tiempos de los NUBIOS, hasta este espacio-tiempo en el que ahora habito; además de inmediatez en el acceso a los planos de los que hablo, me produce un profundo sosiego y respeto  porque  su existencia  me hace tener el gran compromiso de no frivolizar sobre ellos,  ya que estos planos están  repletos de una REALIDAD PATENTE y por lo tanto, con sus seres, habitándolos. Es allí donde me fascina pintar con acuarelas. Sin estudios de esta técnica me dejo llevar por el agua que se fusiona con el aire y los pigmentos. Posiblemente la acuarela sea una forma de traspasar a otros espacios creativos  existentes- inexistentes,  lo que si tengo claro es que dibujo mis mundos paralelos. Ellos me atrapan y me absorben hasta ser un simple canal que  sostiene mi mano autónoma.
En la actualidad y a la espera de otras esferas espirituales  a las que acceder… el arte es  para   un lugar donde canalizar  mi cotidianidad  y relajarme de mente, cuerpo y elevar mi alma  y espíritu. Estos viajes a los mundos ancestrales y universales a través de la belleza del ARTE hacen parte de mí y son mi sostén, ya que esta vida en la que me mueven las sociedades actuales me produce una gran impotencia. Ahora  tengo un gran amigo y compañero, colega de aventuras y dolores extremos, y cada día me espera en su mullida nube,  para hacer que sea posible en mi,  Ser un Ave  Fénix al día siguiente.
 

 

 

 

 

domingo, 27 de julio de 2014

Presentación de “1978. El año en que España cambió de Piel” Araña editorial

Queridos amigos.
1978. El año en que España cambió  de piel nos da la oportunidad de redescubrir unos años en los que España luchó por encontrar una libertad arrebatada y soñó! Hoy el desencanto se ha aposentado en nuestra sociedad donde la corrupción florece cada día asolando aquel sueño.
NOS FALTAN CIUDADANOS. Os agradecería si veis este video y opináis.
Besos!


www.aranyaeditorial.com